Ross, la librería inaugurada en 1937 y una de las más antiguas de Rosario, está atravesando una crisis económica por un supuesto "robo informático" padecido en los primeros días de diciembre del año pasado y fue denunciada por "malos tratos" a los trabajadores, por parte de la Asociación Empleados de Comercio.
"Robo informático" o "ataque cibernético". Palabras más, palabras menos, ese fue el argumento que brindó ayer a La Capital, la titular del comercio, Silvina Ross, al momento de explicar por qué la firma atrasó el pago de sueldos de sus 40 empleados en los últimos dos meses.
Desde el gremio mercantil, partícipe de las audiencias convocadas por el Ministerio de Trabajo de la provincia a partir de la deuda, reconocieron que recientemente la firma se "puso al día" con los empleados. Pero hicieron otra lectura del incumplimiento del pago salarial.
La asesora legal de la entidad, Melina Vilotta, subrayó que la firma Ross había iniciado un procedimiento preventivo de crisis ante la cartera laboral (expediente 01604-0140048-2 ). Esto es que de acuerdo a la ley de contrato de trabajo y en situaciones de fuerza mayor, falta o disminución de trabajo no imputables a la empresa, el empleador tiene la facultad de suspender trabajadores o bien despedirlos abonándoles indemnizaciones disminuidas.
"Pero lo que sucedió fue otra cosa. En diciembre se pagaron aguinaldos y sólo la mitad de los sueldos. Entonces el gremio solicitó que se intime a la empresa al pago de la totalidad de los salarios de diciembre 2013 y, el 23 de enero pasado, en una nueva audiencia, el Ministerio intimó al cumplimiento de haberes dentro de las 48 horas hábiles. Finalmente, el miércoles 5 se abonaron los haberes de enero 2014 en término", agregó Vilotta.
De todas maneras, la dueña de la tradicional librería dijo que no sólo ya se resolvió el pago de los sueldos del personal, sino también los aportes correspondientes a la Administración Federal de Ingresos Públicos (Afip), las deudas bancarias y se están negociando los compromisos con las editoriales.
Ross negó que se haya tramitado el procedimiento preventivo ante el Ministerio. Aclaró que debido al atentado informático de los primeros días de diciembre hubo una presentación ante los Tribunales para esclarecer ese hecho y un pedido de prórroga de pagos ante la cartera laboral provincial.
"Los ataques cibernéticos fueron dos, entre el 5 y 6 de diciembre pasado, y nos quedamos sin datos", señaló la titular de la librería. "Ante esta situación no podíamos avanzar con nada", dijo y así explicó los pedidos de prórroga para el pago de haberes que suscitaron, según ella "los rumores" de crisis económica, relacionada con una "fuerte merma en la venta de libros". Sobre esta versión, Ross aseguró que la firma está "vendiendo como siempre y a los clientes se les pide paciencia".
Malos tratos. Desde Empleados de Comercio, Vilotta insitió con que paralelamente al expediente iniciado por la empresa por el procedimiento preventivo de crisis, el gremio inició otro por malos tratos a los trabajadores y sanciones reiteradas.
"Este malestar que manifiestan trabajadores, en su mayoría de larga data en el comercio, no tiene que ver con ningún problema informático. Es anterior. Los empleados sufren gritos, imposición de órdenes de manera arbitraria y contradictoria. También suspensiones que repercuten en el cobro de sus salarios. Y no son pocos los clientes que han sido testigos de ello, según algunas versiones que nos han transmitido. Aún el ministerio no nos citó por este tema, pero está en curso", comentó Vilotta.