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Las rosarinas trabajan menos horas afuera del hogar que las porteñas

Un estudio de la Universidad Nacional de Rosario sobre los usos del tiempo comparó la situación en ambas ciudades y se propuso visibilizar el trabajo no remunerado.

Domingo 05 de Abril de 2015

¿A qué dedican el tiempo hombres y mujeres de Rosario y Capital Federal? ¿Cuánto de ese tiempo pasan haciendo tareas remuneradas, cuánto se dedica al tiempo libre y cuánto a las tareas del hogar en un día promedio? Las preguntas las plantearon integrantes del Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), que se plantean como meta nada menos que "visibilizar las actividades no remuneradas y desterrar la idea que sólo lo que pasa por el mercado existe", afirmó Guillermo Peinado, uno de los hacedores del estudio. Los resultados muestran que las porteñas están más integradas que las rosarinas al mercado laboral; en ambas ciudades las tareas del hogar y el cuidado de los menores y adultos de la familia siguen siendo "cosas de mujeres", pero en Rosario esa situación se profundiza. Algo que también hace que ellas tengan menos tiempo de ocio. "Las porteñas tercerizan más algunas de las cuestiones domésticas", dice Peinado ensayando una explicación a esa inequidad.

La Encuesta del Uso del Tiempo y Voluntariado que llevó adelante el instituto de la Facultad de Ciencias Económicas de la UNR comenzó a gestarse en 2010, cuando se realizó la consulta en mil viviendas de la ciudad y más de 2.300 personas, mayores de 15 años, respondieron cómo es su día promedio.

Esos mismos datos son los que ahora se cruzaron con los resultados de Capital Federal.

Además de revelar similitudes y diferencias de lo que sería "un día promedio" en ambas ciudades, el informe se plantea como objetivo tener "una mejor cuantificación del trabajo doméstico y de cuidados, que tiende a ser invisibilizado". Y profundiza en el caso de Rosario sobre el trabajo de cuidado de personas, fundamentalmente de los niños menores de 18 años de la familia, una labor que sigue recayendo mayoritariamente sobre las mujeres y que, pese a no ser remunerada, "es esencial para la dinámica del sistema y genera valor económico" (ver aparte).

En comparación. Una mayor inserción de las mujeres en el mercado laboral y una jornada de trabajo remunerado más extensa tanto para varones como para mujeres, son algunas diferencias que se desprenden de los datos comparativos, donde se utilizaron como variables los tiempos de trabajo para el mercado, trabajo doméstico no remunerado, cuidado no pagado de niños y adultos, servicios para la comunidad, educación, tiempo libre, uso de medios de comunicación y cuidado personal EM_DASHque son fundamentalmente las horas de descanso y sueñoEM_DASH.

"Los porteños dedican más tiempo al trabajo, con una jornada promedio de ocho horas, mientras que en Rosario es de siete. Eso se da tanto en hombres como en mujeres, y también en las dos ciudades recaen sobre las mujeres las labores no remuneradas y el cuidado de niños y adultos de la familia", explicó Peinado, lo que implica en el caso de los porteños "una menor dedicación a las actividades de tiempo libre y de descanso que hacen a la calidad de vida".

Eso sí, comparando mujeres con mujeres, destacó que las porteñas tienen una mayor inserción en el mercado laboral. Mientras que en Capital Federal la tasa de participación en el trabajo para el mercado de las mujeres es del 35,7 por ciento, en Rosario es de 34,8.

Y si bien también son las porteñas las que se encargan de las tareas no remuneradas —92,6 por ciento— y del cuidado de personas —30,9 por ciento—, lo hacen en menor medida que las rosarinas, que tienen una tasa de participación en esas tareas de casi el 95 por ciento y por encima del 36 por ciento.

"En las grandes ciudades, como es Capital Federal, aparecen patrones de mayor inserción laboral de las mujeres", explicó el integrante del Instituto de Investigaciones Económicas, y agregó que "en esas metrópolis las mujeres tercerizan más el trabajo no remunerado, porque al mismo tiempo existe una mejor provisión de servicios de ese tipo, como en el caso del cuidado de chicos donde hay una red pública de jardines maternales que en Rosario lamentablemente no existe".

Tiempo libre. Peinado aclara que todas las comparaciones se hacen "sobre una desigualdad de base en la distribución de tareas entre hombres y mujeres", y señala que "es una desigualdad cultural, sobre la que se monta el resto de las desigualdades que además tienen su correlato económico".

En ese sentido, se refirió a las actividades de tiempo libre, donde en Capital Federal aparece una distribución más equitativa del uso del tiempo entre hombres y mujeres a la que se registra en Rosario.

"Podríamos decir que en Buenos Aires hay una menor desigualdad, porque dedican más o menos la misma cantidad de horas", plantea el investigador, e insiste en que "en Capital hay una mayor tercerización de las tareas domésticas que hace que el tiempo que las porteñas utilizan como tiempo libre, las rosarinas lo dediquen a la casa y el cuidado de hijos y familiares".

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