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"Fausto" de Charles Gounod, el huevo de la serpiente

La Opera de Rosario y la Asociación Cultural El Círculo están en pleno preparativo de la obra “Fausto” de Charles Gounod, que subirá a escena a partir del próximo 10 de mayo

Domingo 26 de Abril de 2015

La Opera de Rosario y la Asociación Cultural El Círculo están en pleno preparativo de la obra “Fausto” de Charles Gounod, que subirá a escena a partir del próximo 10 de mayo, en el teatro de Laprida y Mendoza. Como solistas, participarán de la obra importantes cantantes de carrera internacional, como Juan Carlos Valls, Daniela Tabernig, Hernán Iturralde, Luciano Garay y Florencia Machado, entre otros.
En tanto, uno de los más importantes nombres de la dirección escénica de Argentina se hará cargo de la puesta: Pablo Maritano, quien ya montó para nuestras temporadas líricas “Madama Butterfly” de Puccini, “Un Ballo in maschera” de Verdi, y del mismo compositor, el polémico “Rigoletto” de 2013.

   Pablo Maritano viene de lograr un gran éxito en Chile, donde presentó su “Otello”, la magnífica ópera de Giuseppe Verdi, con una planta escénica circular y giratoria, como metáfora del gran teatro del mundo barroco, puesta que será presentada en el Teatro Argentino de La Plata y en el Auditorio Nacional de Montevideo.

   Maritano tiene claro el trabajo que recae sobre el director de escena actual; una parte del público quiere mantener la ópera atada a la tradición, sin entender que la actualidad es parte de la tradición, olvidar esto es trivializar la ópera, matarla, asegura el director.

Luego, comenta sobre “Fausto”: “La ópera de Gounod está basado en el gran texto de Goethe. Pero el libreto de Gounod carece de la profundidad metafísica y la desazón sobre el progreso de la humanidad, por lo cual estamos en el universo fantasioso y un poco superficial que es típico de la Grand Opera francesa del siglo XIX. Partiendo de eso inventamos un mundo bastante pesimista, inspirado en un universo, un poco hickockiano”.

   Para crear esa realidad del desencanto, la producción tiene como referencia a Ingmar Bergman y su película de 1977 “El huevo de la serpiente”, donde el doctor Hans Vergérus dice una de las frases mas demoledora de la historia del cine: “La humanidad es una deformidad, una perversión de la naturaleza”.

   “La obra está ambientada en una Francia de pre-guerra, en la década del treinta; una sociedad muy desilusionada y empobrecida, donde el estándar de la felicidad bajó mucho. Y también donde el desarrollo de lo que es la historia de Margarita y la historia de Fausto tiene que ver con esa desazón que llega la humanidad desde el lado del conocimiento y de la política, para dar un vuelco hacia un nuevo paradigma de Occidente”, asegura Maritano a Escenario. Y añade: ”Margarita no es una tontita, ella está relacionada con esa burguesía que poco a poco fue rescindiendo expectativas, no es ingenua sino inexperta. Mientras la peor fantasía de Fausto es lo que nadie se atreve a pronunciar, esto es, dar vuelta todos los valores sociales, en ese sentido es que funciona lo satánico, ya que piensa que va a manipular al diablo sin darse cuenta que el diablo es quien lo manipula a él”.

   —¿Estará presente toda la carga escenográfica del satanismo en la persona del Mefistófeles?

   —Sí, y por otro lado donde aparece toda la fantasía de lo satánico enfocado, por un lado hacia la sexualidad sin duda y hacia lo que es esta moralidad del mundo que se avecina. Económicamente es un mundo muy restringido. Donde reina el becerro de oro del consumismo. Pero anticipamos, puede haber espectadores que se escandalicen un poco por las escenas satánicas y de sexo.

     —¿Como diseño la planta escénica?

     —La planta escénica, es sencilla pero, angustiante; mostramos un mundo sin futuro, con un final claustrofóbico, un poco como “El exorcista”.
 

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