Javier El Vasco Aguirre fue llamado a la selección mexicana cuando estaba en riesgo la
clasificación para Sudáfrica 2010. Logró esa primera meta, pero no consiguió después “hacer
historia” como soñaban los mexicanos. Ayer dijo adiós como estratega del equipo
“tricolor”, tres días después de la eliminación en octavos de final frente a Argentina.
Por quinta vez consecutiva, México no logró cruzar la línea y colocarse en cuartos de final de un
Mundial.
“El responsable máximo soy yo”, afirmó Aguirre, de 51 años,
en una conferencia de prensa en Ciudad de México junto a directivos de la Federación Mexicana de
Fútbol. “Creo que tengo que dejar el cargo. Es lo más honesto, lo más juicioso y es lo
obligado”.
El proceso hacia Sudáfrica 2010 pareció una repetición de Corea del
Sur/Japón 2002 para Aguirre: lo llamaron de urgencia (para reemplazar al sueco Eriksson), logró la
clasificación, llegó hasta octavos y ahora, como entonces, piensa en Europa. Aquella vez lo
contrató el Osasuna. Ahora no tiene ofertas.
México nunca pasó a cuartos de final de un Mundial salvo cuando fue
anfitrión, en 1970 y 1986.
El presidente de la Federación Mexicana, Justino Compeán, dijo que
Aguirre tenía las puertas abiertas para continuar y evitó adelantar quién será su sustituto. México
quedó penando, porque aspiraba a renovarle el contrato. En los siguientes años tomaron las riendas
de la selección el argentino Ricardo La Volpe, el mexicano Hugo Sánchez y Eriksson. Ocho años
después, el técnico “bombero” volvió a decir adiós diciendo “yo preferiría que el
nuevo técnico nacional empezara un ciclo y lo terminara”, manifestó. “Me hubiera
gustado trabajar 48 meses y no 13 meses. Yo sí creo en los procesos”.































