El abogado defensor de Raúl Luna, ex número dos del sindicato de camioneros,
sostiene que la declaración de Raúl Oscar Flores que implicó a su cliente como ideólogo del
asesinato de Abel Beroiz no lo coloca en una situación de mayor compromiso en la causa.
Tras entregarse el sábado tras permanecer 18 días prófugo, el confeso asesino de
Beroiz apuntó por primera vez al sindicalista como uno de los instigadores del crimen. Flores
declaró que dos organizadores del asesinato, en su presencia, recibían instrucciones telefónicas
del ex número dos del Sindicato de Camioneros de la provincia, implicado en la causa, pero en
libertad.
"Me parece sugestivo que después de dos años y medio Flores realice esta
declaración cuando había dicho en su momento en el tribunal que a Luna no lo conocía. Además, el
reconocimiento fotográfico resultó negativo", sostuvo Froilán Ravena, representante legal del ex
secretario adjunto del Sindicato de Camioneros de la provincia.
La posibilidad de que Flores ampliara su declaración se esperaba desde fines de
2009 y los dichos del sicario tras su escandalosa fuga no sorprendieron a los allegados a Luna.
Amenaza denunciada. De acuerdo a Ravena el sindicalista recibió hace tiempo un
llamado telefónico intimidatorio. "Si no te apartás del sindicato te vamos a involucrar", dijo la
voz anónima que se contactó con Luna. El abogado señaló que el suceso fue denunciado el año pasado
en el juzgado de Instrucción Nº10, a cargo de Alfredo Ivaldi Artacho. Esa amenaza fue interpretada
en el entorno del sindicalista como una extorsión para reclamarle dinero con el propósito que
Flores no lo incrimine en la causa, pero esto no inquietó, según esos allegados, al ex dirigente
gremial de Camioneros porque es ajeno al crimen de Beroiz.
Flores formuló esa declaración ante Carlos Carbone, el juez de Sentencia que
lleva adelante el juicio por el asesinato de Beroiz. Lo hizo tras entregarse el sábado a las 6 de
la mañana ante el juez y el fiscal Eduardo Valdes Tietjen —según dijo— por "miedo" a
sufrir represalias de agentes penitenciarios afectados por la escandalosa fuga que protagonizó el 3
de marzo o de personas detenidas por el caso a quienes él implicó.
Fuentes judiciales consignadas ayer revelaron que, al pedir ampliar su
declaración en la causa, Flores dijo que el sindicalista Juan Carlos Dell’Arciprete y el
gestor Julio Gerez (detenidos desde hace dos años) delante suyo solían hablar por teléfono con Luna
cuando planeaban el crimen. En las tratativas previas a la ejecución de Beroiz, según dijo,
advirtió que ambos recibían las órdenes directamente de Luna, pero que el dirigente gremial evitaba
ser visto.
De acuerdo con su declaración, esto ofuscaba a los dos intermediarios porque
“a ellos siempre les tocaba ser la cara visible, recibían órdenes de Luna cuando éste se
ocultaba. Flores dice que esto les provocaba molestia y motivó algún comentario ente ellos”,
reprodujo una calificada fuente del caso.