“Cuando se presentan cosas grandes no importa de dónde venís, hay que agarrarlas. Estoy desilusionado”. Con desánimo mezclado con impotencia y bronca interna se expresó Lucas Bernardi por la derrota del viernes con San Martín que derribó el castillo de ilusiones elaborado a lo largo de 17 fechas. En tierras sanjuaninas Newell’s hipotecó las posibilidades latentes de llegar a la última jornada con esperanza de conseguir la gloria. La derrota lo eliminó por completo de la pelea y ahora afrontará el duelo con Lanús con la necesidad de seguir sumando de a tres pensando en el futuro, pero también para cerrar con un moño una campaña que no deja de ser muy buena.



























