El polémico teólogo católico Hans Küng alertó ayer del riesgo de que la Iglesia
Católica se convierta en una secta y denunció las posiciones conservadoras del Papa. También
criticó su decisión de rehabilitar a cuatro obispos que niegan el holocausto judío. "Muchos
católicos no esperan nada de este Papa. Y eso es muy doloroso", afirma el teólogo alemán en una
entrevista del vespertino Le Monde.
Según Küng, lo primero que debería hacer el Pontífice es reconocer que la
Iglesia Católica atraviesa una "crisis profunda" y, después, podría hacer "gestos", como corregir
la encíclica que prohíbe todo tipo de contracepción, y podría decir mañana mismo: "Derogo la ley
del celibato para los curas". En su opinión, el Papa es "mucho más poderoso" que el presidente de
Estados Unidos porque no tiene que rendir cuentas ante un Tribunal Supremo.
"El Papa se alineó detrás del ex presidente George W. Bush, con el que celebró
el año pasado su cumpleaños 81 en la Casa Blanca, cuando en realidad, lo que el Vaticano
necesitaría es una renovación similar a la que está impulsando Barack Obama", dijo Küng en una
entrevista en el diario alemán Frankfurter Rundschau.
Küng considera que "el Pontífice es un hombre que siempre ha vivido en el medio
eclesiástico, ha viajado muy poco y permaneció encerrado y alejado de las críticas en el Vaticano",
lugar que comparó con el Kremlin.
Una posición ambigua. El teólogo considera además que el Papa "tiene una
posición ambigua sobre los textos del Concilio porque no se siente cómodo con la modernidad y la
reforma". También le parece "escandaloso" que, coincidiendo con el 50 aniversario del lanzamiento
del Concilio por el Papa Juan XXIII, haya decidido revocar la excomunión a personas opuestas a ese
Concilio.
Küng se refiere al negacionista Richard Williamson y a otros tres obispos
seguidores del cismático ultraconservador Marcel Lefebvre, a quienes Benedicto XVI levantó
recientemente la excomunión que pesaba sobre ellos desde hacía 20 años.
"Esa decisión del Papa, añadió, no responde a un fallo de comunicación o de
táctica, sino que constituye un error".
El Vaticano le quitó a Küng la autorización para enseñar teología en 1980,
después de que éste cuestionase el dogma de la infalibilidad papal. Küng ha permanecido dentro de
la Iglesia Católica aunque suspendido como teólogo católico y como sacerdote, y está dedicado a
fomentar el diálogo entre las religiones.
Cuando el Papa pidió a Williamson una retractación, este dijo que necesitaba
tiempo para "estudiar la historia".