Cebados con la sucesión de rebajas de tasas y la ayuda fiscal en Estados Unidos, los inversores que
operan en los mercados mundiales enfocan ahora su presión sobre Europa. Las Bolsas del Viejo
Continente se derrumbaron ayer por la resistencia del presidente del Banco Central europeo a imitar
a su par estadounidense, que el martes decidió una histórica reducción del costo del dinero. En
Wall Street las acciones tambalearon durante gran parte de la jornada pero se recuperaron
notablemente sobre el final, por las noticias sobre un plan de salvataje a las aseguradoras de
bonos que colapsaron por la crisis hipotecaria en ese país. La Bolsa porteña, como la mayoría de
las latinoamericanas, se derrumbó.
Recetas propias. La profundización de la crisis financiera desnudó las tensiones entre las
autoridades norteamericanas y europeas. Las primeras optaron por darle al mercado lo que pide. El
martes la Reserva Federal bajó tres cuartos de punto la tasa de interés por préstamos de fondos
federales. Pero para muchos economistas, funcionarios y empresarios, esa actitud no hace más que
alimentar la burbuja especulativa, creando expectativas a los inversores sobre el próximo
salvataje.
Con tono diplomático, el presidente del Banco Central Europeo, Jean
Claude Trichet, pareció convalidar esa opinión. Dijo al comité económico y monetario del Parlamento
común que no imitará a Ben Bernanke. “En tiempos demandantes de correcciones significativas y
turbulencias en el mercado, la responsabilidad del banco central es anclar sólidamente las
expectativas de inflación para evitar volatilidad adicional en unos mercados que ya son altamente
volátiles”, dijo.
En sintonía actuó el Banco de Inglaterra, cuyo comité de Política
Monetaria decidió mantener la tasa de interés de referencia en 5,5% porque “la predicción de
un brote inflacionario empeoró marcadamente”.
Así las cosas, las más castigadas en el día de ayer fueran las Bolsas
europeas. Frankfurt cayó 4,9%, Madrid 4,6%, y París 4,3%. En cambio, los mercados asiáticos
tuvieron su pequeña fiesta, empezando por Hong Kong, que trepó 10,72%.
Porteños. El Merval porteño se pegó al carril europeo. Cayó 2,69% y borró buena parte de lo
que había recuperado el martes. “En el mundo la lectura de la decisión de la FED fue de
debilidad, casi todos reconocen que en esta ocasión la pulseada la ganó el mercado y, peor aún, el
mercado, insaciable como es, demanda más recortes”, evaluó Jorge Fedio en su análisis técnico
del Merval.
Para colmo, los principales índices bursátiles de Wall Street venían a
los tumbos por los resultados de Apple y Motorola.
La caballería llegó de la mano de una recomposición de carteras de
bancos en problemas y de la noticia de una reunión entre las autoridades reguladoras de Nueva York
y las aseguradoras de bonos que cargaron con las apuestas más riesgosas que hicieron los bancos en
el mercado de hipotecas. La posibilidad del rescate evitó la sexta caída consecutiva del Dow Jones,
que cerró 2,5% arriba.


































