Quisiera contarles lo que está pasando en la comisaría de Montes de Oca, una localidad pequeña pero con un distrito rural de 44.000 hectáreas. Ostenta un récord a nivel provincial: haber recuperado en una persecución tres tractores robados. Pero no se sabe si por premio o castigo la provincia no se digna a enviar un móvil policial. El móvil actual fue adquirido por la cooperadora de la policía dado que en su momento no había patrullero. El de la provincia se encuentra roto por un accidente y el que se está utilizando tiene que cubrir la zona urbana y rural más los operativos dispuestos por la Jefatura. Pregunto: ¿los habitantes de este pueblo no tenemos derecho a contar con seguridad? Los mismos policías prestan sus vehículos particulares para patrullar y brindar un servicio que tendría que ser normal y con vehículos oficiales. Para poder arreglar el móvil roto, ya que la provincia no lo paga, los mismos policías el fin de semana pasado vendieron pollos a la parrilla, como si fuera una brasería, para poder pagar la reparación. A quien corresponda, trátennos como ciudadanos de esta provincia no solamente en períodos de elecciones y acuérdense de que también existimos en los años terminado en números pares.



























