El pasado domingo tuve que hacer cola para cargar nafta en la estación de servicio de bulevar Avellaneda y Córdoba. Después de 20 minutos de espera me dispongo a llenar el tanque de nafta súper y el playero me sorprende diciéndome que sólo había nafta ultra, la cual recibió su segundo aumento en lo que va de un mes. Indignado le pregunto, ¿desde cuándo se quedaron sin nafta súper? Y me contesta: desde que abrieron ese día no expendían dicha nafta. Es sabido que los domingos la gente llena sus tanques de combustible por los descuentos de las tarjetas de crédito y es sabido que la diferencia de precio de la nafta súper y la ultra no justifica su rendimiento de consumo, razón que los expendedores de nafta conocen bien y articulan este tipo de maniobras, como la de vender combustible racionado o no vender la opción que la gente consume para impulsar aumentos encubiertos. Mi indignación se trasladó a todos los que estuvimos esperando para cargar combustible, ya que desconocíamos la falta de la nafta súper y en ningún lugar en toda la estación de servicio se comunicaba esta falta. No creo que haya sido el único lugar en Rosario en que sucedió esto, como tampoco creo que sea la última vez que ocurra, muy por el contrario, este tipo de prácticas van a ser repetidas en lo que será el período vacacional.
Carlos Olaya,
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