Cartas de lectores

Sin guardia pediátrica

Queremos expresar nuestra disconformidad con un hecho ocurrido en el Hospital Provincial de Rosario el miércoles 10 de abril pasado, a raíz de una situación de violencia en la Guardia de Pediatría.

Miércoles 17 de Abril de 2019

Queremos expresar nuestra disconformidad con un hecho ocurrido en el Hospital Provincial de Rosario el miércoles 10 de abril pasado, a raíz de una situación de violencia en la Guardia de Pediatría. Debido a esto se tomó la medida de cerrar la guardia pediátrica hasta no garantizar los derechos y resguardar la seguridad de los profesionales a cargo de la misma. Por tal motivo, la dirección del hospital decidió, arbitrariamente, que las urgencias pediátricas fueran atendidas por los médicos de la guardia de adultos sin contar con la presencia física del pediatra en este sector. No estaba por tanto en condiciones de brindar la atención idónea para este tipo de pacientes, siendo que el hospital cuenta con especialistas capacitados para dicha atención. Como médicos clínicos, cirujanos y generalistas, nos solidarizamos con nuestros colegas pediatras debido a que reiteradas veces hemos sufrido situaciones similares en la guardia de adultos, pero de ninguna manera nos podemos responsabilizar de atender un paciente para lo cual no contamos con los recursos humanos ni materiales idóneos para garantizar la mejor calidad de atención a un paciente pediátrico. Ante el disgusto por esta situación, los médicos de guardia para adultos nos acercamos a la dirección del hospital para intentar solucionar esta compleja situación y no fuimos recibidos por las autoridades del nosocomio, por lo que recurrimos a este medio para hacer pública las malas condiciones en las que estamos trabajando en Salud Pública, que precariza la atención de la comunidad.

Médicos de Guardia para Adultos del Hospital Provincial


Veredas peligrosas

Hay baldosas peligrosas en la vereda de Pueyrredón 1586, donde funciona un centro de rehabilitación, incluyendo la de la esquina del bar. Las personas que caminan frente a dicho centro kinesiológico (algunas en silla de ruedas justamente para rehabilitarse por lesiones óseas, producto de haber tenido un accidente, una cirugía o una caída) deben transitar por la vereda literalmente "libanizada", debiendo sortear peligrosamente las baldosas destruidas. Desde la Municipalidad no se ha hecho presente nadie del sector correspondiente, no obstante el reclamo formal de dicho consultorio kinesiológico. Ni siquiera habiendo mediado el pedido de un concejal. Parece una broma al sentido común que donde funciona un espacio justamente para rehabilitar a personas generalmente accidentadas, y/o con fragilidad ósea, es irónico que la vereda por donde deben transitar esté totalmente rota.

Daniel Salvagno

DNI 7.634.643


Sobre el pago de impuestos

Soy contribuyente de TGI y API Rosario. Para pagar dichas contribuciones hay que hacerlo en sucursales de Banco Nación o Provincia de Santa Fe. Inaudito, ya que en cualquier boca de cobro particular se puede abonar prácticamente todo. Los adultos mayores, si no dependen de otros, tienen que hacer largas colas para cumplir con ese requisito. No es posible que tanto el gobierno provincial ni el Ejecutivo municipal hace años que no resuelven esta cuestión. Lamentablemente miran para otro lado mientras el sufrido contribuyente, doblando la espalda y muchos de ellos con discapacidad motriz que no pueden abonar un acompañante, tiene que aceptar las reglas de juego. Insensibles. Gracias La Capital por otorgarme este pequeño espacio.

Oscar H. Rodríguez

DNI 6.004.403


Rufino, la ciudad olvidada

Según relata la historia, los españoles al comienzo de la colonización intercambiaban cascabeles, cristalitos de colores y otras baratijas por el preciado metal, el oro. Pasaron varios siglos y hoy pareciera que los políticos emulan ese modelo. Me refiero a los llamados a licitación para obras públicas. Esas licitaciones tan necesarias (espejitos) que aumentan la autoestima del vecino, que las siente como premio a gestiones realizadas, penosamente se transforman en significativa frustración, que conduce a la desidia y apatía de la comunidad. Los rufinenses tenemos muchos ejemplos al respecto. Tal es el caso de la obra para la puesta en valor del Parque Balneario Municipal, a cargo de la provincia. Se llamó a licitación, se abrieron los sobres, pero no se adjudicó. O bien la autopista Rufino-Rosario RN 33, a cargo de la Nación, de la cual se abrieron los sobres de los oferentes, se adjudicó pero luego Vialidad dijo que no tiene fondos. Como último ejemplo, entre muchos, menciono la obra inconclusa del Colegio Agrotécnico a cargo de la Nación y/o Provincia, la que se licitó hace tiempo.

María Angélica Alvarez

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