El 25 de agosto, en el Chaco, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner volvió a criticar a los que defienden la renta extraordinaria de un sector. Sin mencionar a los ruralistas, a quienes el pasado 5 de junio acusó de avaros, cuestionó a los que "buscan salvarse solos". ¿Qué entiende la señora presidenta por renta extraordinaria? En medio del conflicto con el campo puso como ejemplo que en los pooles de siembra se podían invertir 16.000 dólares en el negocio de la soja y lograr una ganancia del 30 por ciento en seis meses. Curiosamente, según su propia declaración jurada los alquileres del matrimonio presidencial pasaron de $ 276.000 en el 2005 a $ 5.264.000 en 2007, esto es un incremento del 1.800 por ciento en 24 meses. ¿Es tan malo que alguien tenga la suerte de obtener lícitamente jugosos frutos de sus inversiones? Argentina ha sido siempre muy generosa en oportunidades para todos, pero en los últimos tiempos los negocios más prósperos parecen haber estado reservados a funcionarios y empresarios amigos del gobierno de turno y no a los chacareros.



























