El viernes pasado, en ocasión de tener que hablar sí o sí con unos compañeros de trabajo que se encontraban en la Terminal de Omnibus Mariano Moreno, nos sentarnos en un bar y compartimos una cerveza. A la hora de pagar nos dieron la sorpresa: una cerveza y tres vasos, en un bar no tan limpio, sin aire acondicionado y con bastante olor a comida, salió 8,50 pesos. Preguntamos si también nos podíamos llevar la mesa y las sillas. Llegó el momento de retirarnos, en total estuvimos estacionados una hora y diez y pagamos 7,50 pesos, por un lugar abierto, donde los autos sirven de silla a quienes están afuera para fumar. Comprendemos que todos debemos ganar más, pero al menos deberían contar, en el caso del bar, con una carta o una lista de precios visible.



























