Sospecho que muchos lectores de esta sección deben saltear las cartas referidas a reclamos sobre el servicio de reparaciones de Telecom. Que un servicio no funcione bien sólo es noticia cuando ocurre en forma excepcional. Cuando se repite cotidianamente deja de tener interés, quizás hasta para los propios encargados de solucionar los problemas, a juzgar por la forma apática, desinteresada y en ocasiones arrogante con la que se desempeñan. Pareciera ser que los moviliza más que sus demoras aparezcan en los diarios que cumplir con normas de funcionamiento rápidas y eficientes. Como ejemplo: hace un año La Capital tuvo la gentileza de publicarme una carta donde manifestaba mi desagrado por las demoras en la reparación de mi línea telefónica. La misma mañana de su publicación mi línea fue reparada y recibí llamados de gerentes y supervisores de la empresa que se disculpaban y ofrecían amablemente sus oficios para agilizar las cosas. Nuevamente mi teléfono no funciona. Se trata de una línea comercial de una empresa que depende críticamente de las comunicaciones. Pocos días sin servicio de telefonía y acceso a internet nos ocasionan serios perjuicios, por los que, por supuesto, nadie responde. Somos rehenes de este monopolio, ya que no podemos optar por otra empresa. Luego del consabido "peregrinaje" de reclamos formales recurro a vuestra sección para comprobar si la hipótesis de que dichos reclamos por esta vía movilizan a los encargados de reparaciones con más fortaleza que la solicitud en el 114. Finalizo como en mi carta anterior. Señores de Telecom, sean más eficientes, y señores del Estado, ejerzan su poder y obligación de control.



























