Todos sabemos de los innumerables trámites, de lo desmesurado de los pedidos de certificaciones, constataciones, informes y permisos que la Dirección de Obras Particulares exige a los matriculados para el inicio de una obra. En la mayoría de los casos justos, en otros desmesurados. Los aceptamos quienes nos desempeñamos en esta profesión de arquitectos. Sin embargo, lo detonante de esta nota es la contradicción de ordenanzas existentes. Desde hace ya casi un mes, estoy tratando de lograr la aprobación de un proyecto de edificio de cuatro plantas, habiendo obtenido para ello el certificado de afectación del inmueble el día 2 de mayo próximo pasado. Este certificado me ampara por un plazo de 180 días a las normativas vigentes. Sin embargo, el día 24 de julio me negaron en la Dirección de Obras Particulares del Distrito Centro el ingreso del expediente con los planos aduciendo que el mismo "debía estar de acuerdo a la normativa vigente", esto es, la construcción de al menos una cochera. Después de varios días de leer y releer ordenanzas encuentro la Nº 8031/2006 que reglamenta la eximición de construir cocheras en edificios con departamentos de menos de 40 m2 exclusivos, todavía vigente al momento de la emisión del certificado mencionado. Además, encuentro la resolución 101/2007 que expresa puntualmente: "Que su otorgamiento (el certificado de afectación) por la Municipalidad produce efectos jurídicos individuales y de forma directa con relación al inmueble por el cual se solicita". Y "que su implementación se sostiene en el principio de protección jurídica de la función administrativa y confiere en cuanto al trámite para el cual es necesario su presentación, orden y seguridad jurídica". Y sigue enunciando: "Que el plazo es 180 días de vigencia para su presentación a los fines previstos en el reglamento de declaración". En idioma de barrio, la Municipalidad me dice con una ordenanza lo que puedo hacer, me da seguridad durante 180 días... y luego, un 29 de mayo, me dice que lo anterior ya no está vigente ¿?. Estimados abogados, escribanos, colegas arquitectos, si esto se cumple, habrá sido el momento de devolver títulos, cerrar los colegios profesionales, clausurar universidades. Deseo pensar que no. El expediente fue ingresado el 1º de agosto, pero aún no tengo respuesta. Deseo pensar que no se apuesta a un desgaste burocrático. Deseo pensar que la firma de los funcionarios fue de buena intención y en medio de los ajustes necesarios debido al crecimiento de esta Rosario. Deseo pensar que el director de Obras Particulares y sus subordinados corregirán este desliz, deseo pensar que alguna mente febril no aprovechará tal contradicción jurídica para iniciar demandas millonarias a la Municipalidad que deberemos pagar en poco tiempo, deseo que no sea un ardid maquiavélico de intereses espurios a los que haya que enfrentar con la reciente Oficina Anticorrupción creada la semana pasada por el doctor Binner. No es justo para muchísimos amigos dentro de la Muni que trabajan y viven únicamente de su sueldo. Deseo pensar que las autoridades de Planeamiento seguirán los pasos del rey Nabucodonosor, ante la disyuntiva de una incoherencia en la ley... su respuesta fue simple: hay que cambiarla, en este caso es más simple, "hay que respetar la seguridad jurídica". Aceptar como válidos los certificados de afectaciones.



























