El pasado jueves 21 de agosto, presencié la extensa sesión del Concejo donde se trató el proyecto de la edil Pugliani. No puedo menos que expresar mi profundo descontento y desazón, primero como ser humano y segundo como ciudadana, dado que no me siento representada por aquel proyecto que logró diecisiete adhesiones para legalizar el aborto. No me canso de repetir: el aborto no es la solución. Quisiera felicitar al doctor Boasso por la excelente exposición en su votación negativa. No sólo fue un análisis serio, profundo y fundamentado sino que denotó coherencia y compromiso en la defensa de este derecho primario y fundamental. Finalmente, una súplica hacia todos mis hermanos conciudadanos: interioricémonos de esta problemática, defendamos la vida de la persona por nacer más allá de cualquier razón subjetiva, por dolorosa que ésta fuere, y justamente, aunemos nuestras fuerzas para acompañar a las mujeres con embarazos no deseados, no eliminando su dignidad y aumentando su dolor con la eliminación del inocente que crece en sus entrañas, sino con acciones concretas de acompañamiento, contención y apoyo. No opaquemos la voz de los que decimos "viva la vida" con expresiones como "retrógrados", "conservadores". Somos seres que creemos que todos tenemos derecho a la vida, aún aquellos que se están desarrollando y a los cuales llamamos "personas por nacer".



























