El proyecto que presentaron dos diputados para la habilitación de canódromos en Rosario me parece una locura. No sólo resulta totalmente fuera de contexto, sino que incrementaría el problema del maltrato y abandono de animales, que ya sufrimos todos los rosarinos. Las calles están llenas de perros abandonados y muertos de hambre que buscan desesperadamente un hogar, de caballos maltratados por los conductores de carros que los obligan a recorrer largas distancias y romperse las articulaciones con el peso excesivo que se ven obligados a cargar, y en lugar de intentar darles solución a estos problemas estos pensantes diputados buscan nuevos, con esta ridícula habilitación que intentan implementar. Los amantes de los animales, que somos muchos, no sólo tendremos que ver más horror por el maltrato, sino que tendremos que ponernos a buscar soluciones cuando comencemos a encontrar galgos abandonados o muertos en nuestra ciudad. ¿Qué sucede en Irlanda cuando los perros de carrera ya no sirven para correr? Como lo único que implica esto es un gasto, los atan a las vías para que los arrollen los trenes. ¿Qué sucederá en Rosario cuando los dueños consideren que sus perros de carrera dejaron de servir y sólo impliquen gastos? Comenzarán a dejarlos abandonados en cualquier lado o a matarlos. Me parece, señores diputados, que deberían comenzar a pensar en solucionar problemas como los que ya tenemos con los animales en lugar de generar más.



























