Desde el año 2007 una familiar mía se encuentra cumpliendo una condena en el Instituto de "Recuperación" de Mujeres Unidad 5 de Rosario. Destaco las comillas de la palabra "recuperación" porque bajo las pésimas condiciones de detención (mala alimentación, atención médica extremadamente precaria, instalaciones de principios del siglo pasado) muy pocas mujeres pueden recuperarse para una reinserción en la sociedad. Sin embargo, esto no es nada comparado con la situación que se está viviendo allí desde hace algunas semanas, donde un grupo de detenidas (con condenas de un mínimo de 20 años), con armas blancas en su poder, amenaza y golpea a otras reclusas exigiéndoles que les traigan drogas desde el exterior. Incluso las mismas guardiacárceles temen por su integridad física y los directivos de más alto rango renuncian uno tras otro sin solucionar nada. Es de esperar que las autoridades competentes tomen cartas en el asunto, ya que es inconcebible que un grupo de 5 o 6 mujeres puedan tener "área liberada" ante la incompetencia (o connivencia) del personal penitenciario de la Unidad 5.



























