Quiero dirigirme al actual titular de la Oficina Municipal de Defensa al Consumidor, Néstor Trigueros, para expresarle mi experiencia y opinión con el sólo ánimo de contribuir con dicha oficina y para no caer en los errores de la anterior gestión. No es suficiente con que desde ese lugar se ofrezcan cifras sobre la cantidad de reclamos que les llegan. Sería mucho más productivo para los ciudadanos (que en un futuro debemos elegir a nuestros representantes) que estuviéramos informados sobre las cifras de los casos que resuelven satisfactoriamente para nuestra comunidad. Los buenos resultados de una gestión pública no se miden por estadísticas propias de cada oficina, sino por la satisfacción de los contribuyentes que pagan con sus impuestos los sueldos y exigen a cambio respeto, preocupación y ocupación de los problemas que aquejan a los consumidores víctimas de empresas como Carrefour. En lo particular, no sé si fue más penosa mi odisea con esa empresa, que me sorprendió en mi buena fe con la compra de un aparato de aire acondicionado defectuoso (con pago de garantía de fábrica por un año y pago de garantía extendida por dos años más) o en la atención y respuesta recibida por parte de dos de las empleadas de la oficina que en este momento usted dirige. Como manifesté anteriormente, a modo de ayuda y como prometí a una de sus empleadas, le informo lo que al parecer ella no se atreve a exigirles a sus superiores y sí trasmite a los consumidores que recurrimos en vuestra ayuda: tienen pocos empleados y mucho trabajo. Sólo me resta decirle a la señorita Silvia (no me dio el apellido) que hay un dicho popular que reza: "La venganza nunca es buena, pues mata el alma y la envenena", por si alguna vez ella necesitara de mí o de alguien de mi familia le sabremos dar el trato respetuoso que toda persona se merece.
Mónica Crocenzi, DNI 13.588.176





























