Cartas de lectores

La burocracia también mata

Es otro de los males endémicos de este pobre país. Los ejemplos abundan pero voy a referirme a unos pocos, a saber: Adopciones.

Martes 16 de Abril de 2019

Es otro de los males endémicos de este pobre país. Los ejemplos abundan pero voy a referirme a unos pocos, a saber: Adopciones. El eterno peregrinar de parejas que desean adoptar niños pequeños y adolescentes, mientras pasan los años y esas criaturas ven frustrados sus deseos de tener una familia que les dé el amor que necesitan y cubra sus necesidades básicas mientras trascurren sus días en los lugares de asilo. Por otro lado aquellos cuyas guardas se extienden más de lo debido y cuando la familia y los pequeños se han adaptado mutuamente se los quitan y los llevan a otros sitios de asilo. Curatelas para hijos discapacitados. Luego de peregrinar durante más de dos años se les niega la misma a los padres o familiares, mientras se les designa un defensor de oficio y tienen que esperar que un conjunto de médicos forenses certifiquen la necesidad, cuando cuentan con la documentación certificada por autoridades oficiales y ya han sido visitados exhaustivamente por asistentes sociales. Anses. Los empleados han sido reemplazados en su mayoría por computadoras y teléfonos para los turnos. Hay mucha gente adulta que ignora cómo manejarse. Por otro lado, pregunto, los tantos empleados que atendían personalmente, ¿fueron echados o están tranquilamente en sus domicilios cobrando sus respectivos sueldos? Podría seguir pero sería muy extensa esta carta.

DNI 3.897.618


¿Y si hiciéramos otra cosa?

¿Si se prescindiera de los carteles, las fotos y las sonrisas? ¿Si se dejaran de lado los altavoces que echan a andar por las calles estridentes y confusos? ¿Si se obviaran las reiteraciones por los medios que pocos atienden y a nadie atraen? ¿Si se dejara de invadir a través del Facebook, los celulares y distintas redes? ¿Si el costo de semejante despliegue se derivara a una institución meritoria, ni siquiera de manera anónima, sino a través de un acto debidamente informado que acredite la acción y el testimonio? ¿No sería más efectiva y valorada la promesa e intención política que quiere trasmitirse? "Tal partido y sus candidatos resignan su gasto publicitario y vuelcan el importe a un hospital, a un asilo, a escuelas, a entidades culturales o científicas. ¡Esa es su propuesta!" Después de tantas campañas transcurridas, una tras otra, ¿se piensa aún que conmueven, inducen o convencen al elector? ¡Cuánto más se apreciaría una actitud distinta y cuánta credibilidad y esperanza suscitaría la conducta de la agrupación política que proceda de esa forma! Las sonrisas de los afiches, el ruido de los altavoces, los spots insistentes de los medios ya no comunican y predisponen desfavorablemente. ¿No es tiempo de entenderlo?

Pablo Kuhn


Fiar: de muy mal gusto

Feria Fiar (Feria Internacional de la Alimentación), expositor con enorme mal gusto al presentar entre su maquinaria relacionada con la refrigeración una conservadora mortuoria con sus correspondientes maniquíes simulando cadáveres. Exposición internacional sin nivel ni buen gusto.

Daniel Costa

DNI 10.187.860


¿A quién puedo votar?

Como ciudadano común me pregunto a quién puedo votar en las próximas elecciones para que este país cambie de una vez y para siempre. Si analizamos la política de la Argentina, desde Uriburu, que con un golpe de Estado derrocó al gobierno constitucional de Yrigoyen, a la fecha, veremos que en estos 89 años de vida institucional pasamos de ser una de las 10 naciones más importantes del mundo a ser una nación integrante de los países en desarrollo. Nuestro índice de pobreza supera el 30 por ciento, tenemos una inflación del 48 por ciento anual, y un costo de vida que hace que seamos cada vez más pobres y nos hayan destrozado la ilusión y las formas de desarrollo para nuestra generación y las futuras generaciones. Si escuchamos a nuestra sociedad, veremos que una buena parte de ella, no cree en los políticos, la Justicia, las fuerzas de seguridad y ni en quién nos representa de una u otra forma. Esto genera angustia, zozobra, rabia, impotencia, y a la hora de elegir, se hace por el menos malo, aunque no sea el adecuado. Como ciudadano ya mayor de edad, después de haber vivido gran parte de la historia reciente, cada vez que me toca votar, me pregunto a quién. Lo hago con la inquietud de poder hacer lo correcto para encontrar la o las personas que nos lleven a recuperar este gran país. Lo hago respetando y cumpliendo con mi obligación de ciudadano, pero exigiendo en paz, nuestros derechos a quienes nos representen, como debe ser.

Salvador A. Lupo

DNI 10.987.931


¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario

script type="text/javascript"> window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({flush: true});