Por razones de trabajo viajo seguido y tengo contacto con empresarios, vendedores y canillitas que me proveen de material de lectura. Generalmente me preguntan de qué ciudad provengo. Apenas digo "Rosario" es normal que reciba el comentario "ah, la Barcelona argentina", a lo que nunca contesto más que con un leve sí. He comenzado a preguntarme si esta gente ha llegado al centro de Rosario por vía fluvial, en algún crucero o en avión, al aeropuerto y desde allí en helicóptero hasta el Monumento a la Bandera. Porque sospecho que no se ha movilizado más allá de los bulevares que demarcan la zona que podríamos denominar "el Primer Mundo rosarino". Creo que los operadores turísticos de la ciudad están perdiendo un negocio lucrativo por no armar un "tour a la periferia", en el que podríamos mostrar a los visitantes la otra cara de la ciudad. Hacerles ver los hermosos basurales, las reservas de escombros y todo tipo de materiales que nuestros conciudadanos se encargan de depositar en muchos sitios. Villa Gobernador Gálvez podría ser el "postre" del tour. Aquí se encuentra la síntesis de la desidia y la depredación de la delincuencia, basurales, columnas de alumbrado derribadas, yuyales, etcétera.



























