En 1995, al sufrir la pérdida de mi esposa, con todo el dolor que siente una persona procedí a arrendar un nicho por veinte años, renovable cada dos años, abonando la suma de $54,65, en la primera renovación, con una escala ascendente en consecutivas renovaciones. Posteriormente abono $59,20, $63,76, $68,31, y en la última renovación correspondiente a los años 2005 a 2007 la suma de $72,86. Al proceder a una nueva renovación, año 2007 a 2009, y después de haber sacado el tan mentado libre deuda, me comunican que debo abonar la suma de $232,20 por dicho período. Como es lógico me niego a pagar esa suma, aunque sigo abonando la tasa de mantenimiento, hasta ahora dos pagos anuales. Al preguntar el motivo de semejante incremento me respondieron que es una ordenanza de enero de 2006. Yo soy jubilado, cobro el haber mínimo y mi sueldo no varió en esa escala de aumento. Salvo que los señores concejales me adjudiquen su dieta para que uno pueda afrontarlo sin problemas. Por último, invito a toda persona que esté sufriendo esta injusticia a reunirnos. A los fines de intercambiar ideas, para hacer una presentación judicial. Dejo mi teléfono para que se comuniquen: 4647579.




























