La pasada semana nos golpearon una vez más nuevas muertes de trabajadores provocadas, en gran medida, por las condiciones de seguridad y salud en las que desempeñan su actividad laboral. Los datos son alarmantes cuando se los mira desde la perspectiva anual provincial y también desde la nacional. Esto nos obliga a todos los ciudadanos, especialmente a los que estamos en el Estado, a darnos un debate y una búsqueda de construcción de políticas públicas que se propongan enfrentar esta insoportable realidad. No podemos dejar a los trabajadores en "bolas", como tan contundentemente ilustró Narciso Cantero, el referente de la agrupación Manos a la Obra, que por estos días se manifestó en calzoncillos para graficar la indefensión en la que se encuentran los obreros en relación a las condiciones de seguridad. Desde esta perspectiva tenemos que encarar la situación desde todas las dimensiones: campañas de capacitación y concientización hacia los trabajadores y empleadores; movilización social que ponga el tema como principal en la agenda política; defensa del derecho a la sindicalización, cumplimiento de las ocho horas de trabajo y todas las leyes laborales; rol activo del Estado; y la sanción definitiva de una ley provincial que establezca los Comités de Salud y Seguridad en el trabajo, integrados en partes iguales por trabajadores y empresarios, donde se definan las condiciones del trabajo en cada establecimiento productivo. En este último punto, tenemos que remarcar que quienes conocen mejor el ambiente de trabajo y sus riesgos y quienes están en mejores condiciones de evitarlos y, consecuentemente salvaguardar la vida, son los trabajadores. El ambiente de trabajo tiene que ser un ámbito de creación, un ámbito de salud, un ámbito de creatividad para el trabajador y no un lugar para enfermarse y llegar a perder la vida. Los empresarios deberán comprender que la defensa de los derechos del trabajador, como la sanción de una ley como la de Comités de Seguridad e Higiene —que hoy por hoy se encuentra con media sanción de Diputados y espera lo propio del Senado provincial—, es pelear por mayor seguridad, pelear por mejores condiciones de salud en el interior de la empresa, es pelear por una mejor productividad y es pelear, también, por un desarrollo productivo más eficaz para la provincia de Santa Fe.



























