Cartas de lectores

Hay que saber esperar

Días pasados vimos las secuencias de un nuevo atentado terrorista, esta vez en Ankara, con el lamentable saldo de 34 muertos y numerosos heridos.

Lunes 18 de Abril de 2016

Días pasados vimos las secuencias de un nuevo atentado terrorista, esta vez en Ankara, con el lamentable saldo de 34 muertos y numerosos heridos. En hechos anteriores el blanco elegido fue Estambul, París, Copenhague, Túnez y tantos otros lugares. Lo vimos casi en tiempo real a través de la televisión y distintos medios gráficos. No descubro nada si digo que los terroristas son enemigos de todas las sociedades libres, de todos los ciudadanos libres, de toda la humanidad. Sus actos nos muestran el horror, nada comparable con los casos de violencia convencionales. A veces pienso que al ser testigos de estos actos irracionales e incomprensibles, el hombre vuelve a sus raíces prerracionales y nos vemos obligados a reconocer que no estamos tan lejos de los tiempos primitivos, como todos suponemos. Sin pretender ser apocalíptico, ¿habremos aprendido algo o es simplemente una ilusión? Sin embargo, el hombre cree que ha aprendido, que ha progresado a pesar de todo. Si solamente fuéramos optimistas, tendríamos una visión parcial de la vida, de la realidad. Caso contrario, lo mismo sucedería si fuésemos pesimistas. Hace 22 años ya, nuestro país se vio sacudido por dos atentados terroristas de magnitud, el atentado a la Embajada de Israel y el atentado a la Amia. Ambos en estrecha relación con la comunidad judía. Se sospecha que fueron ejecutados por terroristas internacionales con la complicidad de enlaces argentinos. Inexplicablemente, después de tantos años estos hechos siguen impunes. Aún la sociedad no conoce a sus responsables. A veces, parecería que estamos quedando fuera de la historia, que miramos situados en un imaginario balcón. La realidad nos dice que somos una nación joven, nuestra historia está por venir, nos asemejamos a una persona de 30 años, con muchos años  vividos pero con todo el futuro por delante, quizás cerca de la mitad ascendente de la vida. Etapa que nos encuentra muy esperanzados por el flamante gobierno. Ojalá la gestión de nuestro presidente  pueda eliminar trabas políticas y judiciales que impiden sacar a la luz pública a los responsables de estos hechos. Y acá no puedo dejar de incluir la dudosa muerte del fiscal Nisman. Por la memoria de las víctimas, por sus familiares, por los ciudadanos, por el país. Por su gestión en general, y por este tema en particular, debemos esperar con optimismo y paciencia el éxito del presidente. El filósofo dice que el hombre espera con paciencia el éxito. Sabe esperar porque la paciencia es la antesala de la sabiduría.
Jorge Bustamante
DNI 7.796.562
 

Fondos buitre

La operatoria de ciertos actores financieros del ámbito privado, consiste en buscar títulos devaluados con escasas posibilidades de hacerlos efectivos, adquirirlos y mediante prolongadas acciones judiciales lograr cobrarlos a valores muy superiores. Sin duda asumen riesgos imponderables. Pero sin riesgos y en tiempos breves, funcionarios públicos de máximo nivel, devalúan previamente al llamado dólar oficial y luego los venden a ese precio en condición de futuro -valor de mercado al momento del cobro- siendo adquiridos por operadores cercanos al poder. Las normas vigentes establecen que el dólar a futuro lo puede vender el Banco Central a precios de mercado y no al intencionalmente devaluado, como fue hecho. ¿No es esto similar al proceder de los llamados operadores buitres? Los primeros pueden ser cuestionables éticamente, pero sus actos son legítimos, no sucediendo lo mismo con los segundos, cuyos actos son ilícitos. Paradójicamente, los funcionarios responsables vituperaban a los primeros y simultáneamente realizaban operatorias similares. ¡Cuánta inmoralidad, aplaudida por algunos sectores minoritarios de la sociedad!
Emilio Zuccalá

“¡En el nombre de Jesús!”

Esas fueron las palabras que atiné a proclamar hace unos días tras padecer un dramático hecho delictivo. El modus operandi es siempre el mismo en la autopista Rosario-Córdoba. Tras pisar un adoquín con el vehículo, optamos por reducir la velocidad y buscar la solución. Pedimos auxilio y en el mientras tanto, vimos cómo les robaban a otros conductores que estaban a escasos metros. Invocamos a Dios y gracias a su protección superabundante logramos eludir a los delincuentes. Gracias a Dios estamos perfectos, no nos pasó nada. Párrafo aparte para la desidia y negligencia de los políticos, el diseño del sistema de seguridad y la Justicia, donde la corrupción y la ineptitud hacen posible que no puedan solucionar este problema en la autopista (poner más iluminación, mas controles, penas más duras). Pude ver cómo estamos a la buena de Dios. Olvidate de que si tenés un problema te va a ayudar el 911. Ni siquiera nos llamaron para ver como estábamos tras denunciar lo ocurrido. Es por ello, que más que nunca tenemos que estar al día con Dios. Porque los tiempos que estamos viviendo son muy difíciles. Hoy estamos y mañana no sabemos. ¡Aseguremos la salvación! Gracias a los hermanos que nos auxiliaron, a los que oraron, a un móvil que nos esperó para cambiar el neumático, y sobre todo a Dios. Vi su Misericordia, Gloria y protección frente la ineptitud y corrupción del hombre. Amén.
Aldo Pérez

Tolerancia cero

La tolerancia que quiso imponer el nuevo gobierno, escudándose en la mal interpretada “democracia” por los vándalos que rindiendo culto a la ex presidenta, se manifestaron con la bajeza moral que los caracteriza, en el edificio de Comodoro Py dónde la ex mandataria debía cumplir con su cita a la Justicia. Los deplorables y maquiavélicos sucesos podían haberse convertido en una hecatombe de proporciones inimaginables. Avasallaron y agredieron al periodismo, hasta físicamente. Lo invadieron todo, como los circos romanos, creyéndose dueños de cada espacio de Puerto Madero. Se comenta que la señora deberá concurrir todas las veces que será citada por el juez Claudio Bonadio, de modo que deberá el Ministerio de Seguridad de la Nación mantener alejada a La Cámpora a varias cuadras a la redonda. Los ciudadanos comunes no concurren a estas manifestaciones. Habría que prohibirles el palco escénico que utilizan para desprestigiar al que no comulga con ellos, debiéndose imponer la “tolerancia cero” y no concederles ningún privilegio a quienes le hicieron tanto daño a la Nación.
Sarah Baxtell
DNI 12.306.110

Cadena de mando

En una familia, en una empresa, en toda institución, en el ejército y en un gobierno civil existe la cadena de mando. Desde la asunción de Macri estamos conociendo casi a diario actos de corrupción en el área que se investigue, y ya no es por información oral o escrita, que podría llamarnos a cierta duda de lo que se escucha o lee, ahora ya lo vemos en una filmación, lo que hace que cualquier duda se disipe. Pero lo que leemos, oímos y vemos son los verdaderos artífices y mentores de la cuantiosa corrupción y defraudación hecha por el gobierno anterior al pueblo argentino. En lo personal, estimo que aún estamos viendo a los actores de reparto de toda la trama, y éstos actúan de acuerdo a una orden superior que viene de mucho más arriba de la pirámide del saqueo. En el gobierno saliente muchos se llenaron sus bolsillos con el dinero ajeno, pero el gran paquete de lo robado llegaba a la cúspide, donde esta el alto poder de la cadena de mando y de la que todavía se está investigando, y que, espero, lleguemos a saber. Toda persona bien informada sabe muy bien que nada se movía o hacía sin la orden de la cúpula de la cadena, creo que con el tiempo se develarán más cosas, y es de esperar que a los culpables se le aplique todo el peso de la ley.
Manuel Castilla


Atacar al dengue

Tengo casi 84 años, el 29 de febrero y el 1º de marzo tuve 39’6 de fiebre, dolor de cabeza y luego una semana de fuerte diarrea; diagnóstico del Cemar: dengue. He bebido dos litros de agua diaria, algún paracetamol (no ibuprofeno o aspirina porque pueden producir hemorragias), mucho sueño y paciencia porque me sentía flojo. El martes 5 de marzo me llamó por teléfono la señora Patricia del Cemar para saber cómo me encontraba de salud, me aconsejó que siguiera con repelente y espiral a la noche al ir a descansar. En momentos actuales tan “revueltos” pensamos que la solidaridad es una utopía, gestos como los de la señora Patricia nos hacen pensar que aún existe. Vivimos una etapa de defensa ante el mosquito, pero creo que el desafío a nivel nacional, provincial y municipal es pasar al ataque, cercano al verano, para derrotarlo. He querido testimoniarlo y hacer un llamado porque creo que más vale prevenir que curar.
Edgar Pampaluna

Una ley para los jubilados

La gobernadora Maria Eugenia Vidal acaba de anunciar aumentos a los jubilados bonaerenses. También nos enteramos de que estos aumentos se reciben cada vez que hay paritarias. Cuando se producen los aumentos salariales automáticamente los reciben las jubilaciones. Es una discriminación que padecen los mayores adultos del interior del país debido que las jubilaciones a nivel nacional se producen solamente dos veces al año y no más del 15%. Posiblemente, se necesitaría una ley que corrija esta injusticia ya que las jubilaciones son de 6.000 pesos aproximadamente y las pensiones no superan los 4.000. A las autoridades y a la Ansés solicitamos que se hagan cargo y solucionen tan grave problema que angustia debido a la inflación que no se ha logrado aún controlar.
María Emilia Farros
DNI 14.784.332

No tengo la culpa de ser gorila (III)

Señora Stella Maris Coniglio, su ironía tiene la calidad humorística del antimonio. Que uno elija en interacción con lo que pasa en el resto del ambiente, o aun con la participación de pensamiento inconsciente, no quiere decir que uno no “elija”, que no tome una decisión responsable. De hecho, así ocurre siempre. Su posición política es una decisión, más o menos consciente, más o menos informada. El “gorilismo”, así como el “macartismo”, no consisten en rechazar características del peronismo o el comunismo, sino en atribuirles características que no tienen “per se”, sino que son proyecciones parcializadas en prejuicios ideológicos o juicios de valor ideológicos. Y eso parece que es lo que está pasando en este texto suyo, publicado en este espacio el martes 12 de abril pasado. La violencia, la prepotencia de clase, bien podrían atribuirse a las oligarquías y al capitalismo liberal. Y sobre Raúl Alfonsín, pregúntele a Leandro Santoro o a Leopoldo Moreau. No a Sanz, no a Gerardo Morales. Qué casualidad que sus argumentos sean tan similares a los del provocador televisivo Fernando Iglesias.
Hernán Arcocha

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