Queremos expresar nuestro más profundo y sincero agradecimiento al Hospital Italiano, a todo su cuerpo médico, auxiliares y enfermeras, quienes el 4 de julio de 2003 lograron devolver a nuestro papá a la vida. Fue tanto el shock y la emoción "ya que era la institución para la cual tantos años había trabajado, (y que tanto amaba) y sus colegas médicos, los que lo estaban reviviendo que no pudimos expresarlo por escrito. Lamentablemente hoy nuestro papá, el doctor Juan Carlos Motta, ya no está entre nosotros, pero siempre llevaremos en nuestros corazones al Hospital Italiano y a toda su gente, que iluminados por la mano de Dios y dotados de una excelencia profesional y una calidez humana intachable pudieron regalarle casi cinco años de vida y pudo conocer y disfrutar a sus cuatro nietos: Mateo, Giovanna, Tobías y Franco. Omitimos dar nombres pero cada uno de ustedes sabe que con su granito de arena, le dio vida. Queremos desearles lo mejor para el futuro. No podemos revertir el hecho irremediable y tan triste de su muerte, pero debemos agradecer eternamente a ustedes, quienes lograron dilatarla. Hasta siempre Hospital Italiano, estamos infinitamente agradecidos.



























