El pasado 30 de julio, a medianoche, sufrí un infarto agudo de miocardio. Fui trasladada de urgencia al Hospital Italiano, donde después de haberme efectuado algunos estudios inmediatamente me practicaron una angioplastia, y me colocaron un stent. Gracias a la rapidez de los médicos intervinientes y del diagnóstico certero, dichos profesionales me salvaron la vida. De todo corazón, quiero agradecer a los doctores Gentiletti, Diez, y Tvrde, a los medios residentes, enfermeros y mucamas, tanto de coronaria como del segundo piso, que con amor, calidez y profesionalismo atienden a todos los pacientes en todo momento. Quiero agradecer también a los médicos de Ecco que me trasladaron al Hospital Italiano y a mi obra social Unión Personal. Gracias a todos ustedes, son un ejemplo de la sanidad en Rosario.



























