Cartas de lectores

Falta educación vial

El tránsito en Rosario es un caos, no hay cultura ni conciencia de parte de los imprudentes automovilistas.Cada vez hay más accidentes, más heridos, más muertos, más daños materiales, más daños morales, más récords de récords.

Jueves 24 de Enero de 2008

El tránsito en Rosario es un caos, no hay cultura ni conciencia de parte de los imprudentes automovilistas.Cada vez hay más accidentes, más heridos, más muertos, más daños materiales, más daños morales, más récords de récords. En Argentina muere una persona cada cuatro horas en accidentes de tránsito, sin contar los heridos, las secuelas e incapacidades originadadas por dichos accidentes y los perjuicios a terceras personas y familiares, los daños morales a menores de edad inocentes y ajenos a tales circunstancias, los daños materiales millonarios, los gastos hospitalarios públicos y privados, los honorarios de abogados patrocinantes de ambas partes, de jueces y secretarios intervinientes. En fin, un sinnúmero de consecuencias fatales e irreversibles que bien podría reducirse al menos en parte si se tomara real conciencia de la situación por parte de las autoridades municipales, provinciales y nacionales. El ejemplo hay que darlo desde arriba hacia abajo, para que sea imitado y respetado por el pueblo.Hay que ser responsable a la hora de instruir, enseñar, concientizar a nuestros jóvenes, prevenirlos del peligro potencial que les acecha. Podrían usarse los medios masivos de comunicación para la instrucción general de la población, tanto del automovilista como del peatón: tan sólo tres minutos, tres veces por día, causaría un gran efecto positivo, más que Tinelli o el Gran Hermano durante horas al aire y años enteros, sin desmerecer a dichos programas. También podrían dar un consejo, una charla, una opinión, personas famosas, ídolos, celebridades, ejemplos de buena conducta de conductores responsables. En las escuelas primarias y secundarias debería existir como materia la educación vial y los maestros y profesores exigirlas como ninguna hasta que el alumnado aprenda. En el municipio habría que premiar bonificando las primas del seguro a buenos conductores y castigar sin impunidad a conductores irresponsables y desaprensivos. Todos los conductores deberían conocer cuáles son las 10 esquinas con más accidentes de tránsito de Rosario para circular con máxima precaución por allí. El pueblo pide a gritos buenos ejemplos a imitar. No es una tarea fácil pero tampoco es imposible, sólo está en la concientización y convencimiento, de las autoridades primero y de la gente luego. Para graficar, una campaña de educación vial bien hecha y consensuada es menos conflictiva que una operación de urgencia. Se opta por la segunda opción y la razón es sencilla: la primera no existe. No existe una campaña de educación vial en ningún ámbito, ni público ni privado. Para que esto suceda los legisladores deben ser responsables y legislar al respecto, hacer ya una ley de educación vial para los argentinos. Se deben poner de acuerdo inmediatamente dar quórum como si se votara un feriado largo o un aumento de dieta y promulgar esta ley. Se debe dar el ejemplo desde arriba para que sea imitado y respetado abajo.Tomemos conciencia todos, por una Argentina nueva.

 Jorge Dadazo

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