La selección nacional aburre. Aburre el toque intrascendente. Aburre un ataque tan limitado como inexpresivo. Aburre ver apellidos no aptos para jugar en ese nivel. Aburren las caras de Riquelme de desgano y de desidia de Messi. Y por sobre todas las cosas, aburre el discurso apático y sin sentido de ese tal Basile: "No provocamos mucho en ofensiva". Claro, un solo punta para jugarle a Perú, me parece muy poco arriesgado. El caso Heinze es inentendible: crucificado por un error a medias con el ex arquero de Boca. En conclusión: habrá que explicarle a este director técnico que esta vez no podrá llamarlo a Maradona para que lo vuelva a clasificar al Mundial. Necesitamos un cambio, esperemos que no sea tarde. Te extraño Bielsa.



























