Me pone bien saber que en mi ciudad, Rosario, tenemos un espectáculo tan bueno como el de las aguas danzantes del Laguito en el parque Independencia. La sincronización con que van los chorros al ritmo de la música no la vi en ninguna otra fuente. También quiero decir que es muy buena la puesta en escena que tiene, y el volumen de la música es muy agradable. Pero lo que me preocupa sobremanera —algo que ya se dijo en otra carta— es el tema del equipo de sonido por el cual llaman a las embarcaciones: es ensordecedor y además tapa toda la música de la fuente, haciendo que pase desapercibido el espectáculo. Me parece que a partir del momento en que arranca el espectáculo se debería prohibir que se use el micrófono para llamar a las lanchas y botes.



























