Cartas de lectores

El tren bala y la dirigencia política

Tren bala, aumento de patrimonio y otras yerbas... Quiero referirme en esta oportunidad a la nota del periodista Mauricio Maronna del pasado domingo 20 de enero titulada "Rápidos como una bala" y decirle que estoy completamente de acuerdo con él y que la adjudicación del famoso tren bala nos lleva al anuncio de Menem del viaje a la estratósfera.

Sábado 26 de Enero de 2008

Tren bala, aumento de patrimonio y otras yerbas... Quiero referirme en esta oportunidad a la nota del periodista Mauricio Maronna del pasado domingo 20 de enero titulada "Rápidos como una bala" y decirle que estoy completamente de acuerdo con él y que la adjudicación del famoso tren bala nos lleva al anuncio de Menem del viaje a la estratósfera. Realmente no sé si es para reír o llorar ya que como él bien dice en Buenos Aires los trenes están colapsados, la gente viaja como animales, todos los vagones están en malas condiciones, puertas que no cierran, ventanas sin vidrios, en fin, son tantas las cosas que a diario padecen los usuarios pero pronto tendremos el famoso tren bala, que según los expertos será para gente de buen poder adquisitivo, no para el pueblo. Con esta noticia quieren dejar de lado temas mucho más importantes y que no veo que haya solución en ningún lado: la seguridad. ¿Cuándo se van a ocupar nuestros gobernantes? Temas salud, escuelas, chicos de la calle, droga, educación vial y rutas en buen estado, trabajo digno y bien remunerado, ¿o eso no cuenta? Solamente lo prometen en las campañas y luego se olvidan como siempre pasa, no sólo con este gobierno. Además me enteré de cómo aumentó el patrimonio de la familia Kirchner, con razón el que entra en la política no se va más: si empiezan con una casa, auto y algún otro bien y terminan teniendo un patrimonio suculento. Tampoco esto es de este gobierno sino de todos, si nos acordamos de Menem y sus colaboradores ninguno se fue con las manos vacías, más bien quedaron con cuentas abultadas para pasar el resto de sus vidas tranquilos. Qué triste es ver cómo algunos disponen de tantos bienes (algunos no ganados en buena fe) y otros no tienen ni siquiera un plato de comida, una vivienda digna, un trabajo para poder sustentar a su familia y enviar a sus hijos a la escuela. No a juntar cartones, limpiar vidrios de autos, mendigar, etcétera. En fin, sé muy bien que esto no sólo pasa en este país pero uno se cansa de tantas injusticias, de tantas promesas para el pueblo incumplidas. ¿Podrán nuestros hijos, nietos y futuras generaciones vivir en un país más justo y sin tanta corrupción, y ver que los que gobiernan realmente se comprometen con el pueblo y no solamente llenan sus ya abultados bolsillos?

Gladys Castillejo

DNI 12.324.949

 

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