El incremento en el precio del boleto urbano en Rosario es una estocada al bolsillo de muchas familias. Aunque los centavos de más que debemos abonar al subir a un colectivo puedan no parecer gran cosa, tan sólo hay que hacer una sumatoria de la totalidad de los viajes que debemos realizar durante el mes para darnos cuenta de lo mucho que significa. Creo que la Municipalidad debería contemplar la creación de un boleto diferencial para aquellas personas que por motivos de trabajo o estudios deben realizar dos o más viajes diariamente. De esa manera se premiaría por un lado a los pasajeros habituales que contribuyen al sostenimiento del transporte público y, al mismo tiempo, se contribuye a mejorar la calidad de vida de las familias menos pudientes. La difícil situación actual debe ser contemplada como una oportunidad para que la imaginación y la buena voluntad de los dirigentes puedan solucionar las necesidades de la población que los apoyó con sus votos.






















