Hace más de dos años que las protectoras de animales han elevado un proyecto para que lo transformen en ordenanza por la que se retirarían los sufridos caballos y los respectivos carros de la circulación por las calles rosarinas. A cambio se les daría a las personas que usan la tracción a sangre como medio de transporte un triciclo con un canasto en el que transportarían la carga. De esa forma se protegería a los animales, que están subalimentados, deshidratados y obligados a llevar pesos superiores a su fuerza, continuamente apaleados y maltratados. Por otra parte, todos sabemos que son un peligro tanto en el tránsito diurno como nocturno, ya que los carros van de contramano, sin que se los vea porque no llevan luces ni señal luminosa alguna. También constituyen un signo de atraso, ya que es un medio de transporte perimido en nuestra sociedad. ¿Vamos a tener "el tren bala que no lo tienen ni Canadá ni Australia ni EEUU y por las calles vamos a seguir viendo caballos esqueléticos y carros desvencijados? Señores concejales: ¿tanto cuesta aprobar el proyecto mencionado que no sólo salvaguardaría a los pobres caballos sino a la población en general? Pido no sólo por los animales sino también por la seguridad e higiene de la población.



























