Hace un tiempo un periódico dinamarqués publicó una caricatura de Mahoma que desató violencia y represalias, seguidas de las críticas –acertadas, a mi juicio– de todo el mundo occidental. Hace también algún tiempo se desató un revuelo en nuestra ciudad porque las autoridades eclesiásticas pidieron que se cerrara una exposición de arte que a su parecer era ofensiva hacia la religión católica. Este pedido motivó declaraciones enfáticas –en contra, por supuesto– de muchos políticos. Ahora, un dibujo animado (Los Simpsons) tiene la "osadía" de citar a Perón en un contexto parcialmente (y sólo parcialmente) equivocado. Y la reacción de los peronistas, o por lo menos de algunos de ellos, es solicitar al Comfer que prohíba la difusión de ese capítulo. Para esta gente, ¿la libertad de expresión sólo existe cuando le conviene?



























