El 17 de abril pasado, mi hijo Luciano Nardone, tuvo un grave accidente
automovilístico y si bien salvó milagrosamente su vida debió permanecer internado por más de 40
días en terapia intensiva del Hospital de Emergencias "Clemente Alvarez", muchos de los cuales
estuvo en coma. Hoy, después de 8 meses, podemos ver con felicidad que se encuentra en proceso de
recuperación y realizando las tareas necesarias de rehabilitación. Desde que se accidentó, mi hijo
ha sido tratado por muchos profesionales, pero hoy quiero destacar especialmente a los que le
brindaron toda la atención necesaria en esos primeros días, tras el accidente, en los momentos más
críticos para su vida. Fue fundamental la atención recibida en esas horas por todo el personal del
Heca, encabezados por los doctores Carlos Rondina y Miguel Garrote, con quienes colaboraron
permanentemente el resto de los médicos, paramédicos, enfermeros y todo ese maravilloso grupo que
conforman la unidad de terapia intensiva. Toda mi familia estaremos eternamente agradecidos y
queremos destacar la calidad humana, profesional y técnica de un hospital público como el Heca.
También queremos destacar la decisión política de las autoridades de Rosario, quienes sostienen una
estructura hospitalaria pública ejemplar.
Rubén Nardone, DNI 6.035.399



























