Cañada de Gómez.— Los adolescentes finalmente hicieron escuchar su opinión
con relación a la "noche cañadense" tras la decisión municipal de impedir el ingreso de menores de
18 años a los locales nocturnos, al trazar un panorama "preocupante" sobre los hábitos actuales con
relación al consumo de bebidas alcohólicas.
En una asamblea de la que participaron más de cien chicos, y que sirvió como
buen parámetro para medir una situación general, los participantes aseguraron que se registra venta
de alcohol a menores dentro de los boliches bailables, pero remarcaron que es aún mucho más grave
la venta de bebidas en supermercados, almacenes y kioscos "para que los adolescentes se motiven" en
lo que llaman la previa que no es otra cosa que las reuniones antes de asistir a los locales
nocturnos.
Los chicos dijeron además que el personal de seguridad "no está capacitado" para
cumplir con sus funciones. Y observaron el total incumplimiento de la legislación que regula las
medidas de seguridad e higiene en estos establecimientos nocturnos, como pueden ser las salidas de
emergencia y otras e instalaciones edilicias.
Estas aseveraciones quedaron plasmadas en un documento que fue entregado a las
autoridades del Concejo Municipal de esta ciudad a modo de aporte para lo que será la nueva
reglamentación para el funcionamiento de los locales nocturnos.
Alrededor de un centenar de estudiantes de las escuelas medias locales se
reunieron en el Colegio Florentino Ameghino en el marco de la primera jornada de discusión juvenil
que fue motorizada por las juventudes políticas de la Unión Cívica Radical y el Partido
Justicialista.
La idea fue debatir la problemática sintetizada en "los jóvenes y la noche",
luego de la aplicación "a rajatabla" de la norma que impide el ingreso de los menores de 18 años a
los locales bailables.
Tras las deliberaciones se hizo una descripción de la situación y posteriormente
se elaboraron una serie de propuestas. La "sensatez" reflejada en los comentarios tanto escritos
como verbales fue destacada por los ediles que los atendieron en el cuerpo deliberativo.
"Nosotros pretendemos modificar los hábitos actuales que posee la juventud sin
que se tomen medidas coercitivas. Este es un problema de fondo, cultural, basado en usos y
costumbres que hay que modificar entre todos los actores involucrados, jóvenes, padres,
empresarios, autoridades, y fuerzas de seguridad, sin tratar de imponer soluciones parciales y
pensando en el bien de la sociedad", consignaron a modo de corolario.
Los participantes de la jornada también opinaron que la aplicación de la
ordenanza 5632 y sus modificaciones "no cumplió con los efectos deseados y generó nuevos
conflictos".