Ovación
Miércoles 02 de Noviembre de 2016

"Si me hubiera pasado lo que le pasó a Central, también estaría protestando"

El presidente de Boca, a solas con Ovación. Habló del cuestionado arbitraje de Ceballos el año pasado y empezó a jugar el partido de hoy.

Como presidente de Boca, ¿respira el mismo clima enrarecido que hay en Rosario por el partido contra Central?

No puedo desconocer lo que significa el partido que se viene contra Rosario. Uno no puede mirar hacia otro lado porque todavía está muy fresco lo que pasó en la final del año pasado en Córdoba. Pero, como dije siempre, Boca estuvo al margen de lo que ocurrió con el arbitraje de Ceballos. Hubo un grave error del árbitro porque cobró un penal que no existió y eso influyó para que Rosario no lograra un título que hace tiempo que está esperando.

Entonces es una manera de reconocer que Central fue perjudicado en la final de la Copa Argentina del año pasado.

Claro que lo reconozco, cómo no lo voy a reconocer. Además siempre lo dije. Pero si un árbitro quisiera en forma premeditada ayudar a un equipo lo hace a través de un córner o de una de esas faltas que pasan desapercibidas para la vista del público. Y no cobrando un penal que todo el mundo vio que no fue. Ceballos se equivocó porque realmente cobró penal porque vio penal y no para beneficiar a Boca y perjudicar a Central.

El hincha de Central está convencido de que Ceballos quiso perjudicarlo adrede.

Está bien y lo entiendo. Cómo no lo voy a entender si el error de Ceballos fue muy grosero. Vio que la falta a Peruzzi fue adentro del área. Hasta yo desde el palco en la cancha me di cuenta de que había sido afuera y hasta se puede discutir si fue foul. Por eso digo que cobró convencido de que la infracción existió y adentro. En las otras jugadas polémicas que le reclaman fueron muy finas, en las que cobró a instancias de los jueces de líneas. La posición adelantada de Chávez y en la jugada en la que le anula el gol a Ruben fueron casi imperceptibles para el árbitro y los líneas. Ellos tienen que tomar decisiones en cuestión de segundos y con las repeticiones es lógico que si cobraron algo que no fue queden expuestos. Así como entiendo la bronca de la gente de Central, también digo que a Ceballos tal vez le jugó una mala pasada la envergadura de un partido eliminatorio entre dos instituciones muy grandes.

¿Coincide con que Central viva el partido del miércoles (hoy) como la gran revancha del año pasado?

No sé cómo lo vive Central, pero para Boca el partido que se jugará es una historia nueva, que no tiene nada que ver con lo que pasó. Ya no se puede volver al año pasado ni que Ceballos revierta sus decisiones. Para Boca es una nueva posibilidad de seguir adelante en un torneo que nos permitirá llegar a la Copa Libertadores, que es el gran objetivo del club. La Copa Argentina es un campeonato que nos gusta jugar y que ya ganamos en su momento. Para nosotros no es revancha de nada.

¿Le molesta que se hable tanto del arbitraje y no del partido que se va a jugar?

No me molesta, porque entiendo que hay un entorno muy hablado por el pasado. Sólo digo como presidente de Boca que vamos a jugar un partido importante ante un rival de la jerarquía de Central. Nosotros vamos a enfocarnos sólo en eso. Vamos a hablar sólo del partido y de nada más. Todo lo que se hable de más correrá por cuenta del que lo haga. Boca buscará ganar porque nos interesa seguir en esta copa. No tiene otra connotación.

¿Cómo hubiera reaccionado usted si en vez de Central el perjudicado hubiera sido Boca en la final del año pasado?

Seguramente hubiera reaccionado como lo hizo Central y hasta hoy estaría protestando los fallos de Ceballos. Por eso entiendo el reclamo de Central. Lo que no me gusta es que se ensucie el nombre de Boca. Nadie duda de que lo que pide Central es justo. Pero también digo que Boca no tuvo nada que ver con el error de Ceballos. Siempre estuvo ajeno a todo eso. En ese momento, Boca no pidió el árbitro. Es más, el nombre de Ceballos fue sugerido por Central y cuando me preguntaron si tenía problemas con que dirigiera él, contesté que no. El día que yo tenga que decir que tengo problemas con la elección de un árbitro, renuncio. No puedo cambiar lo sucedido, pasó un año y el destino dice que nos volvemos a encontrar en otra instancia decisiva y encima por la misma copa. Los protagonistas pueden hablar de más porque todavía está todo muy fresco por lo que pasó hace un año. La prensa da una mano porque insiste con el tema y agranda muchas veces los acontecimientos. Se habla todo el tiempo de lo que ocurrió y eso también influye en el clima que se genera en la previa.

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¿Está de acuerdo con la designación de Patricio Loustau?

La verdad, ni sabía quién era el árbitro hasta el momento en que trascendió a la prensa. No me preocupó nunca la designación del árbitro. No fui ni mandé a nadie en presentación del club el día del sorteo. Boca no debe preocuparse por el árbitro. Loustau es uno de los mejores del país, como Pitana o Herrera. Cualquiera de ellos hubiera estado bien. Tengo plena confianza en que Loustau estará a la altura de semejante partido.

Realmente le pareció una payasada que Luciano Cefaratti, el vicepresidente primero de Central, tocara las bolillas durante el sorteo de los árbitros.

Claro que pienso eso. No es serio que un dirigente haga eso en público y a la vista de todos. Si queremos mejorar el fútbol argentino, no podemos hacer eso. Nosotros debemos actuar como dirigentes. Para hacer locuras o estupideces están los hinchas. El dirigente debe ser medido y saber muy bien a qué club o a quiénes representa.

Cefaratti explicó que el acto de tocar las bolillas fue simbólico y que lo hizo para darles seguridad a los hinchas de Central.

Considero que lo que hizo fue una falta de respeto a Boca y también a las personas que estaban haciendo el sorteo de los árbitros. Fue un acto para la tribuna y para quedar bien con sus hinchas. Hizo eso para que la gente de Central, dijera: "Este año no nos va a pasar lo mismo que el año pasado". Tampoco un dirigente, por más molesto que esté, puede decir esa frase desagradable: "El que se quema con Boca ve un partido y llora". Eso sí es faltarle el respeto a Boca.

Dijo eso porque en Central están convencidos de que el año pasado le robaron la final y desconfían para el partido de mañana (hoy).

Me parece mal que desconfíen porque no hay nada raro. Cuántas veces se cobró mal un gol en una final o en otro partido. Los árbitros pueden equivocarse. Lo que pasa es que esta vez Ceballos se equivocó en un partido muy importante.

¿Pudo hablar con Cefaratti después de lo que dijo en el sorteo?

No, no. Tampoco lo llamé. Sólo hablé con el vicepresidente Carloni para coordinar que los dos clubes juguemos el sábado. En eso sí no iba a conceder nada porque me parece que si uno jugaba antes tenía ventaja.

¿Quedó resentida la relación con la dirigencia de Central luego de lo que hizo Cefaratti?

No, eso para mí ya pasó. De hecho, el vicepresidente Carloni habló conmigo para coordinar que ambos equipos jugaran el sábado para que ninguno tuviera ventaja deportiva y no hubo problemas. Lo que menos queremos es perjudicar a Rosario.

Igual, los dirigentes de Central no son con los que más afinidad tiene.

Sí, pero no por algo en especial. Creo que es por una cuestión de distancia, ya que los veo una vez por semana cuando ellos vienen a la AFA. Conozco a Broglia y Carloni. Con el otro chico (por Cefaratti) no tengo mucha relación. No recuerdo ni el apellido del que tocó las bolillas.

Se lo nota aún molesto con Cefaratti. ¿No le parece que tenía motivos para sospechar de que algo raro podía pasar en el sorteo?

Para nada, no hubo nada raro. Lo que me molesta es que Cefaratti lo haya hecho para la tribuna. No había motivos para dudar si estaba la gente de AFA y no envié a ningún representante de Boca. No había necesidad de tocar las bolillas y hacer semejante acto. Lo hizo para quedar bien con el hincha de Central.

¿Tiene claro que Loustau será cuestionado cada vez que cobre en favor de Boca?

Sí, pero Loustau es un árbitro con experiencia y llevará muy bien el partido.

¿Lo hubiera elegido después de todo lo que se habló del árbitro?

Sin dudar. También me gustaban Pitana o Herrera. Cualquiera que hubiera salido sorteado estaba bien. Todos están pasando por el mejor momento de sus carreras. Eso no quiere decir que no se puedan equivocar. Ojalá que si cometen un error, no sea grosero para ninguno de los dos equipos.

¿Teme que Loustau salga condicionado por lo que pasó en la final del año pasado con Ceballos y ante las jugadas dudosas cobre para Central?

No, porque el árbitro tiene familia y sabe que si cobra premeditadamente a favor de un equipo se le puede terminar la carrera. El árbitro sale a hacer justicia y si se equivoca no puede salir de su casa.

Un ejemplo de esto es lo que pasó con Ceballos tras la final del año pasado.

Sí, pero Ceballos se equivocó porque vio algo que no ocurrió, pero no lo hizo con la intención de perjudicar a Central. Qué árbitro va a querer hacer algo que le cueste su carrera. Nadie comete una equivocación a propósito porque sabe que después la familia o sus hijos pueden sufrir desgraciadamente las consecuencias.

Ezequiel González, quien jugó en ambos equipos, dijo en una nota que en Boca siempre tenés privilegios con los árbitros. Pablo Pérez, quien estuvo en Newell's, también habló de lo mismo. ¿Qué tiene para decir sobre eso?

Que a Pablo Pérez lo echaron varias veces en Boca. Históricamente siempre se dijo que ante la duda los árbitros cobraban a favor de los grandes. Con el tiempo eso fue cambiando y ahora se equivocan parejo para todos. También en esto ayudó mucho la tecnología. En la actualidad, los árbitros están más expuestos y se cuidan más.

¿Imagina un partido difícil para jugar por todo lo que lo rodea?

Será un partido trabado y con las pulsaciones a mil. Le dije a Guillermo que terminemos con los once jugadores.

Si le dijo eso es porque sabe que el árbitro y el contexto influirán mucho.

Sí, sí. Claro que jugará lo que pasó. Confío en que los jugadores de Boca no entren en ninguna discusión o se presten para que el árbitro los expulse. Lo que no me gustaría es ir a penales, aunque la historia de Boca en los penales siempre nos dio una mano.

¿Hubiera preferido jugar contra otro equipo y no Central?

Sí, claro. Por el contexto que genera este partido y porque Central es un equipo que juega muy bien. Realmente el ambiente que generan Central y Newell's es único. Para cualquier equipo se torna muy difícil jugar contra ellos. En ciertos momentos, el ambiente que existe en un clásico rosarino es más fuerte que el que hay en un Boca-River. En Buenos Aires, por suerte, todavía no llegamos a la locura que destrocen la casa de un dirigente como ocurrió varias veces en Rosario tras un clásico.

Si Central no pasa, Coudet se iría. ¿Para Guillermo también es un partido determinante?

Me parece una locura que se vaya Coudet si Central no clasifica. Sé que al lado de este partido existe una presión tremenda, pero es un error que Coudet se ponga plazos. Con el Chacho, Central siempre fue protagonista y el año pasado fue el equipo que mejor jugó al fútbol.

¿Guillermo puede irse si pierde?

No está en juego la continuidad de Guillermo. Ojalá que todo lo que se habló en la previa no se traslade adentro y afuera de la cancha. Son dos equipos muy populares, que llevan mucha gente y el mundo del fútbol estará pendiente de lo que pase en Córdoba. Que no haya que lamentar ningún herido y que no haya peleas. Los dirigentes debemos bajar un mensaje de paz y entender que esto, por más importante que sea, no deja de ser un juego.

¿Central llega con ventaja por haber cuidado jugadores en la fecha del fin de semana y Guillermo no, ya que puso todo?

No, para nada. Yo quería que Guillermo pusiera todo contra Temperley. No me preocupa que Coudet haya puesto un equipo alternativo porque cada técnico tiene su librito. Cómo vamos a guardar futbolistas si tenemos un gran plantel.

¿Cambia en algo la rutina como presidente en la previa a estos partidos definitorios?

No, ya llevo muchos años como dirigente de Boca. Sé muy bien separar lo que es un dirigente de un hincha. Me costó, pero con el paso de los años uno aprende a ser presidente de Boca. Antes de llegar a este lugar fui vocal y tesorero. Conozco el mundo Boca y este club siempre fue presidencialista. Todas las decisiones las tomo yo. En cada partido soy un hincha normal. Cuando uno es presidente de Boca no puede salir a contestar cuestiones porque eso forma parte del folclore. No estoy para eso.

¿Le molesta que digan que usted es uno de los hombres más poderosos del fútbol argentino y con más poder político?

Dicen tantas cosas de mí. El presidente de Boca es un hombre con mucha representatividad porque preside el club con más socios en el fútbol argentino. Tenemos 180 mil y en todas las encuestas que se hacen aseguran que Boca está entre los cinco equipos más conocidos del mundo. Tengo una gran responsabilidad de conducir a un club de la magnitud de Boca.

¿Se arriesga a tirar un resultado?

Ojalá que ganemos, pero no en los penales.

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