Policiales
Viernes 06 de Octubre de 2017

Regularon el uso de teléfonos celulares en las cárceles de la provincia

Sólo podrán usarlos aquellos presos de buena conducta y bajo perfil. Y tendrán que registrarlo en el penal como los números a los que llamen

Esta semana el Servicio Penitenciario provincial adoptó dos decisiones que tienden a cambiar la estadía de los reclusos dentro de las cárceles santafesinas, donde las condiciones de habitabilidad no son de las mejores. Por un lado autorizó el uso de piletas de natación de lona para aquellos presos de buena conducta y sus familias en la temporada estival que se avecina. Y por otro, reguló la tenencia y utilización de los teléfonos fijos y celulares de los internos.

Ayer se conoció la resolución 7/17 de la Secretaría de Asuntos Penitenciarios firmada el pasado 30 de septiembre y que pretende regular el uso de los teléfonos públicos ubicados en los pabellones de las cárceles como de los celulares. La norma establece como "regla general" que "estarán prohibidos los celulares", aunque habrá excepciones siempre que el preso tenga buena conducta y no sea considerado de "alta peligrosidad".

La medida parece ser una respuesta a dos hechos conocidos estos días de parte de integrantes de la banda de Los Monos. Ramón Ezequiel Machuca, conocido como "Monchi Cantero", grabó un video con un celular y mostró cómo quedó su celda de Coronda tras una requisa el 25 de septiembre. Así se vieron muebles rotos, ropa en el piso y bienes propios dañados "por el sólo hecho de ser un preso de alto perfil". Y también la acusación a su hermanastro Máximo Ariel "Guille" Cantero de organizar al menos tres secuestros extorsivos, uno de ellos concretado, desde su celda y con un celular.

Sobre el tema, el ministro de Seguridad Maximiliano Pullaro expresó que "todos los presos tienen derecho a tener comunicaciones" y agregó que en todos los penales debería haber "teléfonos públicos".

No obstante, la resolución plantea excepciones. Los internos que tengan buena conducta y no sean considerados de "alta peligrosidad" podrán acceder a celulares y a computadoras siempre que "sea monitoreado el uso y que sea con fines pedagógicos". O cuando en el penal no haya telefonía fija.

"En función del atraso no todos los pabellones cuentan con aparatos públicos. Por eso algunos presos podrán tener celulares, pero no donde están alojados los de alta peligrosidad, donde hay inhibidores de señales", señaló Pullaro.

La información oficial dice que "si se comprueba que el interno usó el celular para cualquier otro fin que no sea la comunicación lícita con sus familiares y allegados, o para comunicarse con su defensor, se procederá a su traslado de establecimiento o pabellón, sin perjuicio de las consecuencias disciplinarias y penales que pudieran corresponder". Y, en ese sentido, "la tenencia clandestina de celulares será considerada una falta grave en el expediente del recluso" por lo que se aplicarán las sanciones reglamentarias.

Finalmente, se explicó que los celulares "estarán a cargo del Jefe Correccional, quien tendrá un registro de autorizaciones, facilitará su uso en los días y horarios que se establezcan, administrará el sector de depósito e informará sobre cualquier irregularidad que se observe". Según la norma, los internos deberán registrar los números que fueran a utilizar y ponerlos a disposición de la policía, la Fiscalía y la Defensa.

Al agua preso

Por otro lado, la proximidad del verano y la falta de infraestructura adecuada en las cárceles de la provincia llevó al Servicio Penitenciario provincial a autorizar a que en todas las prisiones santafesinas se instalen piletas de lona para que los presos de buena conducta disfruten junto con los familiares que van a verlos, aunque sólo sea durante el momento de las visitas.

El tema de las piletas de lona ya había generado una polémica el verano pasado cuando se conoció una foto en la que se veía a dos presos, uno de ellos jefe de la barra brava de Colón de Santa Fe, posando al lado de una pileta en la cárcel de Coronda.

Cococcioni dijo que "al no haber un reglamento que diga lo contrario, que haya piletas no es nada ilegal" y que "lo que se busca con la resolución es ordenar esa situación". La idea es "evitar cualquier situación de trato desigual", como que se autoricen las piletas en algunas cárceles y en otras no, o que sólo algunos presos tengan acceso a ellas.Lo que se definió es que "las piletas se pueden armar en los pabellones de buena conducta y sólo durante los horarios de visitas" para que las disfruten los presos y sus familiares.

Sólo podrán usarlo los reclusos de buena conducta y previo registro de los números que fuera a contactar

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