La serie antológica de animación “Love, Death and Robots”, que explora géneros como la comedia, el terror, la ciencia ficción y la fantasía, fue renovada por Netflix para tener su cuarta temporada.

La serie antológica de animación “Love, Death and Robots”, que explora géneros como la comedia, el terror, la ciencia ficción y la fantasía, fue renovada por Netflix para tener su cuarta temporada.
Ganadora de varios premios Emmy y producida por David Fincher, la serie creada por Tim Miller (“Deadpool”) tuvo buena recepción en sus anteriores temporadas con su tratamiento de episodios cuya historia concluye en un capítulo.
La producción varía en sus aproximaciones narrativas y equipo detrás de la animación de los episodios, que son elaborados por diferentes estudios de una variedad de países y supervisados por Jennifer Yuh Nelson (“Kung Fu Panda 3”).
La novedad de la continuidad del envío en Netflix informada por los portales de Hollywood se da tres meses después del estreno de su tercera temporada y a un mes de que “Love, Death and Robots” sea nominada a los Emmys por tercera vez consecutiva.
Miller retomará su rol de showrunner y productor ejecutivo, papel que desempeña junto a Fincher, Joshua Donen y Jennifer Miller. Mary Elizabeth Winstead, Samira Wiley, Michael B. Jordan, Joel McHale, Rosario Dawson, Gary Cole y Dan Stevens figuran entre los actores que aportaron su voz a la serie.
Aunque aún se desconoce cómo continuará la próxima temporada de “Love, Death,and Robots”. se deduce que será una continuación en la tendencia de sus encargados por crear ricas historias animadas, cargadas de simbolismo y comprimidas en episodios no mayores a los 22 minutos de duración.
Todavía no existe una confirmación en la fecha de estreno de esta nueva temporada. Sin embargo, dado que cada una de los lanzamientos ha seguido una secuencia casi anual, con la temporada 1 estrenándose en 2019, y la segunda y tercera estrenándose en 2021 y 2022, respectivamente, es probable que veamos una Temporada 4 en 2023 o, a más tardar, en 2024.



Por Gonzalo Santamaría

