Con la muerte del actor Rolo Puente, fallecido anteanoche a los 71 años a causa de complicaciones en la enfermedad pulmonar que padecía, se va un personaje que supo trabajar con populares figuras como Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Gerardo Sofovich, Juan Carlos Altavista, Sandro y Susana Giménez.
A lo largo de su trayectoria, Rolo también se desempeñó junto a Fidel Pintos, Darío Víttori, Javier Portales, Mario Sapag, Carlos Balá, Carmen Barbieri y Santiago Bal.
El deceso de Puente se debió a una enfermedad pulmonar obstructiva crónica por la que hace casi un mes permanecía internado en el Sanatorio Güemes porteño.
Al momento de su deceso, el actor estaba acompañado por su hijo Mariano y los intérpretes Andrea Estévez, Toti Ciliberto y Matías Alé, tras haber recibido la visita de Carmen Barbieri, compañeros de "Bravísima", el último espectáculo en que participó.
Rolo Puente nació el 13 de agosto de 1939 como Rolando Rodríguez Pardo, y como actor debutó en cine en 1966 en el filme "Una máscara para Ana", de Rubén Cavallotti, y participó además en otras 23 películas, entre las que se destacaron "Coche cama, alojamiento", "Los muchachos de antes no usaban gomina" y "La Mary".
En TV fue una cara habitual de éxitos de Sofovich como "Polémica en el bar" (1972) y "La peluquería de Don Mateo", pero fue en el teatro de revistas donde tuvo sus últimas presencias en "Fantástica" y "Bravísima", ambos encabezados por Carmen Barbieri.
Padre de Mariano Roger, guitarrista y fundador del grupo Babasónicos, Puente fue un hombre de la noche, que sabía recorrer lugares de diversión y encuentros.
Fue un habitual acompañante en las tenidas de naipes que Sofovich y el ex mandatario Carlos Menem compartían en el desaparecido local Fechoría, propiedad de Pepe Parada, así como en la residencia presidencial de Olivos.
Un gallego que no era mediático
“No era mediático, no entraba en ninguna discusión y hablaba muy bien de sus compañeros”, destacó Carmen Barbieri. Luisa Albinoni, quien trabajó con el intérprete durante los 70 y los 80, la mejor época de “La peluquería de Don Mateo”, aseguró entre lágrimas:“Pasé con él muchas cenas de Navidad y de trabajo. Era un gallego cabeza dura y calentón, pero muy buen tipo”.