Transitar por el macrocentro de Rosario a veces se convierte en una aventura si la persona tiene la necesidad de utilizar un baño, porque existen dificultades para acceder a un sanitario público. La ausencia de Falabella y la demolición del que había en la plaza Sarmiento quitó una opción que todos utilizaban en la peatonal, y el déficit es cada vez mayor porque algunos espacios, como los bares concesionados de la costanera central que están obligados por pliego a brindar el servicio, no mantienen correctamente la higiene, o a veces directamente los cierran.
Sin embargo, hay una serie de lugares no tan conocidos donde se puede acudir ante una emergencia, que suman un total de 52 sitios. Además, existen normativas poco publicitadas que establecen que ciertos lugares deben permitir el ingreso a sanitarios sin problemas para las personas que se mueven por la vía pública. Esta información es clave para conocer el derecho de acceso que tienen los transeúntes en algunos comercios, sin necesidad de ser clientes.
Por eso, con la colaboración de los usuarios que respondieron la consigna de qué baños públicos conocían a través de las redes sociales del medio en Twitter, Facebook e Instagram, La Capital construyó un mapa que intentó registrar la mayor cantidad de baños de acceso libre y gratuito en la zona delimitada por Avellaneda, 27 de Febrero y el río, tanto en dependencias públicas como en lugares privados de acceso público.
Normativa
Los bancos, tanto públicos como privados, son una de las instituciones que deben brindar baño a sus clientes, desde que así lo estableció una ordenanza en 2008. Se sumó a una de estaciones de servicios del año 2000, que también habla de usuarios, no de acceso público para cualquier persona.
Los establecimientos gastronómicos no están obligados a dejar ingresar personas por ser espacios privados de acceso público. Sí deben hacerlo, por pliego, quienes ocupen concesiones municipales. En 2017 la Cátedra del Agua de la UNR presentó un proyecto que buscaba liberar accesos a sanitarios en bares y restaurantes a quienes transiten por la vía pública sin necesidad de que quien los use consuma en el lugar.
Finalmente, esa iniciativa no prosperó por la acción de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica de Rosario, que observó que podía ser peligroso para la seguridad de los trabajadores y clientes de los establecimientos. Sin embargo, ante situaciones de urgencia lo usual es que se habilita el paso al baño a la persona que lo necesita.
En el caso de los supermercados, luego de determinada cantidad de metros de superficie y cantidad de cajas, deben tener un baño público para lograr la habilitación municipal. Las facultades de la Universidad Nacional de Rosario y otras dependencias anexas también permiten el acceso a sus sanitarios a cualquier persona que transite. También hay baños públicos en espacios verdes de la ciudad como el parque Independencia, Urquiza, España o el parque de las Colectividades.
En cuanto a las dependencias públicas, en 2018 se sancionó la ordenanza que obligó a que en los ámbitos donde se desarrollen funciones de atención al público en las que la ciudadanía realice trámites, incluyendo a las empresas de servicios públicos, sea libre el acceso a los sanitarios para todos, incluso aquellas personas que caminen por la calle.
También en 2018, el Concejo aprobó otra normativa que establece que los organismos públicos o privados, y también los establecimientos gastronómicos, permitan el ingreso a los sanitarios a personas que padezcan Enfermedad Intestinal Inflamatoria (EII) ya sea Colitis Ulcerosa o Enfermedad de Crohn. Las personas deben tener diagnóstico certificado y presentar la credencial otorgada por la Secretaría de Salud Pública, avalado por la Fundación Fundeccu Argentina.