Omar D´Ambrosio es el jefe de los Bomberos Voluntarios de Funes, uno de los 157 cuarteles que tiene Santa Fe. Hace 14 años se acercó a esta institución como una manera de devolverle al pueblo todo lo que sentía que le había brindado. "Soy de Rosario y mi esposa también. Cuando nos casamos vinimos acá y empezamos a transitar una vida rodearnos de verde, de paz, del canto de los pájaros, de esos atardeceres increíbles. Entonces pensé: de alguna manera tengo que hacer algo por este lugar que nos da tanto cada día".
Omar recibe a La Capital en una tarde algo destemplada de comienzos de otoño. Uno de los operadores está en su puesto, atento a cualquier novedad que pueda presentarse. En el lugar, ubicado en la esquina de Candelaria y Tomás de la Torre, donde descansan por estas horas las autobombas, van y vienen algunos jóvenes bomberos que hacen distintas tareas.
Todo está teñido de una calma enorme, que puede desbaratarse en segundos si la sirena comienza a sonar y los miembros del plantel tienen que correr a sus puestos. Lo harán los que están presentes y los que llegarán al lugar de los hechos por su cuenta, ya que gracias a los nuevos sistemas de comunicación no necesitan estar de guardia activa las 24 horas. Eso sí, cuando el celular avisa, cuando el código se enciende, el bombero destinado dejará lo que sea para cumplir con su trabajo.
"Necesitamos que se sumen más personas como ellos (dice Omar, en relación a los jóvenes aspirantes). No es fácil dedicarse a esto pero es un orgullo indescriptible ser parte. Lo primero que hay que tener es vocación. Lo demás es asumir el compromiso, porque para ser bombero se necesita atravesar una formación que tiene sus exigencias, pero la devolución es inmensa. Te cambia para siempre y para mejor", reflexiona.
El plantel actual está conformado por 20 personas entre jefes, técnicos, directores, bomberos, aspirantes y operadores. Durante la entrevista, el jefe de esta entidad sólida y valorada que se formó en 1996, se emociona varias veces. Es que aparecen las anécdotas, la hermandad y los códigos entre los bomberos locales y de todo el país, el reconocimiento de los vecinos, el peso y la satisfacción de poner el cuerpo y el corazón en cada acción, en cada incendio o rescate.
Una vida marcada por la solidaridad y el compromiso.
_¿Cómo es el recorrido que hicieron los Bomberos Voluntarios de Funes?
_ Los primeros bomberos fueron empleados comunales, hasta 1996. Se manejaban con un camión regador que hacía las veces de autobomba. La primera comisión se constituyó en ese año y la fecha oficial de la creación de la Asociación Civil Sin Fines de Lucro Bomberos Voluntarios de Funes es el 9 de agosto de 1996. Son 28 años de historia, de servicio voluntario. Comenzó en este mismo espacio físico pero sin la actual infraestructura. Había tres casillas que eran del ferrocarril que se las había cedido a la Municipalidad y a su vez, el municipio a la asociación. En uno de los espacios se guardaban las herramientas, en otro había una cocina y dormitorio porque en aquel entonces se hacían guardias activas, y la otra casilla estaban el equipamiento y los materiales. Hay que pensar que hace casi 30 años no había autopista. A Rosario nos unía la ruta, la conexión no era como ahora. Otros tiempos, sin dudas... Cuando entré, por ejemplo, la mayoría trabajábamos o estudiábamos en Rosario pero dormíamos acá en Funes. Eso fue cambiando.
_ ¿Quiénes conforman el cuerpo de bomberos?
_ Ahora somos 20 personas, incluidos los dos jefes, y hay dos oficiales del escalafón técnico profesional: una médica y una psicóloga.
_En algún momento hacían todo tipo de tarea, pero entiendo que el trabajo fue cambiando, se fue profesionalizando y enfocando a incendios.
_Tal cual. En los inicios que te comentaba los bomberos solo apagaban incendios pero en la medida en que la ciudad tomó otra dinámica y empezó a crecer se necesitaban cubrir diversas áreas. Los bomberos hacían de todo: desde sacar un panal de abejas a rescatar un vecino que se había caído en el baño. También se cubrían los accidentes en vía pública y hasta hemos hecho de servicio mortuorio. Era como un sistema de emergencias para todo, pero hoy vivimos una realidad muy distinta. Funes tiene en este momento 13 servicios de emergencia: la comisaría, el comando radioeléctrico, la policía de seguridad aeroportuaria, gendarmería, policía de tránsito, protección civil...entre otros. Tenemos el hospital, cuatro dispensarios y hasta la policía ecológica. Las labores están bien delimitadas y nosotros nos centramos en incendio y rescate de personas comprometidas en incendios. Eso nos diferencia de los camaradas de otros pueblos que todavía hacen de todo.
_ ¿Cuál es el nivel de actividad que tienen?
_ Un incendio cada día y medio. De ese total el 80% se produce en pastizales en terrenos, o a la vera de la autopista, en lugares donde hay basura, por acción de vecinos que queman hojas en sus casas, algo que está prohibido pero lo seguimos viendo. El resto es en domicilios por diversos motivos. Pueden ser fallas eléctricas, una garrafa mal colocada. En especial nos llaman los domingos al mediodía porque se queman los quinchos mientras hacen el asado y en verano se suman los sábados a la noche. Lamentablemente sigue habiendo deficiencia en construcciones, como por ejemplo: vigas de madera o membranas que atraviesan las chimeneas, y bueno, ahí se producen los problemas que en ocasiones ponen en riesgo a varias viviendas. Hace unos días tuvimos uno en un quincho completamente de paja que lindaba con dos vecinos y había peligro de propagación a ambos. Entonces teníamos dos frentes de ataque, tuvimos que distribuirnos, al igual que las bombas de agua.
En 2023 intervenimos en 99 incendios, hicimos 63 servicios especiales, una decena de rescates y estuvimos en más de 20 accidentes. Hay mucha actividad.
_ Comentabas que están necesitando más gente.
_ Ahora se abre una convocatoria importante por barrio. Porque en las zonas donde viven bomberos la primera respuesta está en menos de tres minutos, por lo tanto, precisamos armar una estrategia para que haya bomberos en cada barrio de Funes. No tengo que venir necesariamente a equiparme acá. Llego como esté al lugar del siniestro, corto la luz, el gas, hago la evacuación y espero que lleguen la autobomba y los equipos. Esos primeros pasos son fundamentales y cambian la sobrevida de quienes están en riesgo. Tendría que haber dos o tres bomberos en cada barrio, sí.
_ ¿Cómo actúan apenas arriban a un siniestro?
_ En el lugar analizamos con qué contamos y evaluando los riesgos antes de actuar. Tenemos cascos de diversos colores que nos identifican en jerarquía y grado de antigüedad para que en un solo golpe de vista sepamos con qué contamos. Somos un gran equipo. Y tenemos una brigada de animales, con tres perros. Africa, Yaco y Togo. Hacen una tarea importantísima. Cada uno de ellos tiene especialidades distintas.
_ ¿Y los familiares de ustedes, cómo viven estas situaciones?
_ Estamos capacitados y formados. No hacemos eso que se ve en las películas que salimos de entre las llamas con la gente en brazos. Pero es real que frente a algunas situaciones no es fácil. Pero nos basamos en lo aprendido, en los resguardos que sabemos que hay que tomar. Entonces nuestras familias están bastante tranquilas. Y sabemos el orgullo que sienten las parejas, los hijos (tengo tres), nuestros hermanos.
_¿Qué te brinda ser parte de una entidad como Bomberos Funes? Qué les dirías a los jóvenes que hoy quieren sumarse.
_ Ufff tantas cosas me ha dado...Y a las nuevas generaciones uno intenta transmitirles que no cometan nuestros errores. Bomberos Voluntarios nos necesita fuertes y no desgastados. Yo, por ejemplo, me perdí la crianza de mis dos primeros hijos (se emociona muchísimo) porque tenía mi trabajo remunerado y además vivía para esto. Si hay que hacer 15 horas como dice el reglamento son 15 y no 22. Porque eso, a la larga, se termina pagando...Querer llevarse el mundo por delante cuando uno está en la edad más productiva no va, ni en este ni en ningún trabajo. Hay prioridades y eso no significa que uno tenga menos vocación. Hay que saber administrarse.
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Cómo asociarse y acompañar a los Bomberos
Quienes integran Bomberos Voluntarios de Funes no cobran por su trabajo como bien lo indica el nombre de la fuerza. Ni siquiera se les pagan viáticos. Los recursos materiales también son escasos para poder mantener los equipos y demás al día.
Para sumarse con un aporte económico mensual o por única vez hay que llamar al 4932453 y 4932319 o ingresar a las redes sociales donde aparecen los links correspondientes.
Para emergencias el número es el 100.