Aunque implique un sufrimiento agregado y una situación límite en lo deportivo, los penales siempre son una probabilidad para definir las clasificaciones. Es por ello que muchos entrenadores consideran un aspecto a trabajar en la preparación de instancias decisivas. La selección argentina esto lo sabe y es por ello que las miradas están puestas en el arquero Emiliano Martínez pero también en los probables ejecutantes.
Lionel Scaloni aseguró no tener nada decidido al respecto y dijo que "sería mediocre pensar en los penales con 90 y hasta 120 minutos por jugarse". No obstante la postura del DT albiceleste, todos saben que entre los pateadores de penales de la selección la única fija es Lionel Messi, que suele ser el primero de la serie.
Claro que ningún jugador por más excepcional que sea puede garantizar la conversión de un penal, y son tantos los antecedentes que sólo alcanza con nombrar a Maradona, Zico, Platini, entre otros estupendos futbolistas. Y Messi no le escapa a esto, ya que en el recuerdo está aquel que erró con Chile en la final de la Copa América 2016 y, el más reciente, el que le atajó el polaco Wojciech Szczsny en este Mundial.
Pero las cualidades de Messi, como las de sus antecesores como mejores jugadores del mundo, ofrecen más posibilidades de festejar, como el que hizo el rosarino ante Holanda en la semifinal de Brasil 2014, o uno bien reciente: cuando engañó al saudí Mohammed Al-Owais y puso el 1-0 en el debut, que luego fue una inesperada derrota.
La única experiencia de Scaloni como entrenador en definición por penales es la serie ganada a Colombia en las semifinales de la última Copa América, donde convirtieron Messi, Leandro Paredes y Lautaro Martínez, pero falló Rodrigo De Paul. Todos ellos con numerosos antecedentes de ejecuciones en partidos. Fue clave el Dibu Martínez al tapar los tiros a Davinson Sánchez, Yerry Mina y Edwin Cardona.
Ahora en cuanto a los otros tres probables ejecutantes del seleccionado tienen recorrido en esto, capaces de asumir la responsabilidad, y que lo han hecho en sus clubes: Ángel Di María, Papu Gómez y Paulo Dybala.
El GPS entre los demás integrantes del equipo nacional detecta a Gonzalo Montiel, Enzo Fernández y Julián Álvarez, todos elegidos para patear por Marcelo Gallardo cuando los dirigía en River. Y también está Alexis Mac Allister, designado cuando Brighton tiene uno en la Premier League, o Thiago Almada, que pateó en Vélez antes de emigrar a la MLS.
Para Scaloni es un dilema. Porque así como los arqueros pueden estudiar, los pateadores saben que están estudiados. Más aún ante Países Bajos, que tienen en su entrenador Louis van Gaal a un meticuloso en estas cuestiones.
Por eso Scaloni confirmó este jueves que los futbolistas practicaron penales, que "patean siempre", aunque al mismo tiempo le restó importancia, porque "después cuando vas a patear es una caja de fósforos".
Está claro que es imposible replicar un escenario de semejante tensión y además no garantiza nada. "En un entrenamiento el arco mide lo mismo que en una definición, pero en la cabeza no", explicó Gabriel Milito tras una serie que eliminó a su Argentinos Juniors de la Copa LPF ante Tigre.