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Proponen rescatar la estancia que fue del brigadier López

Un proyecto de ley de expropiación orientado al rescate del predio y de las instalaciones de la estancia Colastiné, que fuera propiedad del brigadier general Estanislao López, fue respaldado con su firma por legisladores en la Cámara de Diputados de la provincia y será tratado próximamente en el recinto.

Lunes 20 de Agosto de 2012

Un proyecto de ley de expropiación orientado al rescate del predio y de las instalaciones de la estancia Colastiné, que fuera propiedad del brigadier general Estanislao López, fue respaldado con su firma por legisladores en la Cámara de Diputados de la provincia y será tratado próximamente en el recinto.

El proyecto, presentado por la diputada justicialista Marcela Aeberhard, apunta a preservar un predio de gran valor histórico y cultural propiedad de quien fuera considerado "el patriarca de la Federación". El mismo está ubicado a tres kilómetros al sureste de la comuna de Arocena, en la zona rural, departamento San Jerónimo, a unos 102 kilómetros al norte de Rosario.

El primer artículo del proyecto de ley declara "de utilidad pública y sujeto a expropiación el predio y el edificio del casco de la llamada estancia Colastiné". El establecimiento, que en junio de 1998 fuera considerado "de interés histórico comunal" y en el 2001, "de interés público y sujeto a expropiación" por la comuna de Arocena, ostenta a su vez la jerarquía de monumento histórico provincial por decreto del año 99 del Ejecutivo provincial.

En la actualidad, y hasta tanto el proyecto reciba la media sanción de la Cámara baja y luego de la Senadores y así se convierta efectivamente en ley con la consiguiente expropiación, el predio, con una superficie de una hectárea, es parte de una fracción de una superficie mayor de 174 hectáreas, propiedad de José María y Sonia Beatriz Pedrol y de Alberto Antonio Calimano. Una vez en manos del Estado provincial será afectado a realizar actividades de carácter histórico, cultural e institucional.

Motivos suficientes. Numerosos hechos acontecidos en el lugar desde antes incluso de la presencia de López justifican el proyecto que tiende a rescatar el predio. El brigadier López compró la estancia en 1832. Así lo estableció tras una larga investigación en 1886 el agrimensor Wiggin en 1886 y avala el hecho una tradición oral referida "a una vieja parra plantada en la época que la misma (la estancia) pertenecía al Brigadier" citada por los historiadores Calvet y Santopolo, de Arocena.

Tras la muerte de López, el establecimiento fue dividido entre las dos hijas del caudillo federal, Mercedes López de Comas e Inés López de Fraga, correspondiéndole a esta la fracción que incluía el casco. A partir de allí se sucedieron diversos cambios en la titularidad de esas tierras que pasaron sucesivamente a manos de Juan Aramburu, Juan B. Molina y José Aldao entre otros.

La construcción. El casco de la estancia conocida como Colastiné es una construcción imponente cuya imagen —reformas posteriores mediante— es la propia de las construcciones "italianizantes" que caracterizan a la arquitectura del país y especialmente de la región Litoral, desde la batalla de Caseros.

Un reflejo de la importancia que la estancia tuvo en la zona es la presencia de su imagen en el escudo de Arocena y en cuanto a su valor histórico. El predio no sólo perteneció al brigadier López, sino que además instaló allí un establecimiento rural en el que además refrescaba sus caballadas durante su campañas y en sus alrededores se sucedieron hechos históricos como la derrota de Pancho Ramírez en 1821 cuando intentaba pasar por nuestra provincia para atacar a Buenos Aires. Por ese mismo camino marchan los ejércitos porteños que invaden Santa Fe en diversas ocasiones; y muy cerca de la estancia, sobre el arroyo Colastiné, tiene lugar en 1842 el combate protagonizado por el general oriental Manuel Oribe y a las fuerzas santafesinas que defienden a la provincia de una invasión ordenada por Juan Manuel de Rosas.

Visitas ilustres. También en la casona original se alojó durante la Noche Buena de 1851 el general Justo José de Urquiza, quién luego de su célebre pronunciamiento contra Rosas y vencedor de Oribe en el Uruguay emprende su marcha hacia Buenos Aires cruzando desde la provincia de Entre Ríos por Diamante, concentrando un poderoso ejército de 30 mil hombres, 55 mil caballos y centenares de piezas de artillería, centenares de piezas de artillería.

No habiendo resistencia, rodeado de su séquito, y apoyado por grupos corondinos, es invitado a pernoctar esa misma noche en la estancia de López, con quién sostuvo siempre una cordial amistad.

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