que "ya sea por tolerancia o bien por impotencia, estaba ausente".

que "ya sea por tolerancia o bien por impotencia, estaba ausente".
Los "gravísismos delitos cometidos no hallaron límite ni respuesta en los resortes constitucionales del Estado que, ya sea por tolerancia o bien por impotencia, estaba ausente", enfatizó el camarista Horacio Cattani.
La decisión de la Cámara se tomó en el caso puntual del ex suboficial de la Policía Federal Miguel Angel Rovira, cuya prisión preventiva fue confirmada, pero complicó al sentar un precedente la situación de la ex presidenta María Estela Martínez de Perón y otros procesados en la causa judicial.
El fallo ratificó la reapertura de la investigación dispuesta por el juez federal Norberto Oyarbide, quien ya procesó con prisión preventiva a la ex mandataria y a ex lugartenientes del fallecido José López Rega, entre ellos Rodolfo Almirón, quien hoy llegará extraditado desde España.
Los camaristas Cattani y Eduardo Freiler coincidieron a la hora de declarar de lesa humanidad los delitos del grupo de ultraderecha mientras que su colega Eduardo Farah votó por la prescripción de la causa al considerar que se trató de crímenes comunes sin amparo del aparato estatal.
El grupo de ultraderecha creado por López Rega "amenazó, atentó y mató a un número todavía indeterminado de personas" en un contexto donde "por impotencia, por temor o por algún otro motivo el Poder Judicial se resistía a investigar", sostuvo el voto de Cattani.
Además "en el Congreso nacional se impedía el tratamiento del tema" y "otros ministros en el Poder Ejecutivo sabían y callaban o en el mejor de los casos cumplían en informar a las futuras víctimas del riesgo que corrían sus vidas", agregó este camarista.
"En el gobierno y particularmente en el Ministerio de Bienestar Social era conocida la pertenencia de José Lopez Rega a la Triple A", enfatizó Cattani, quien fue convocado a votar para desempatar en el desacuerdo de los dos miembros de la sala I que debían decidir, Freiler y Farah.
Para Cattani "es claro a esta altura que no se trato aquí de la acción de un simple ministro que en solitario emprendió una serie de acciones delitictivas, sino de uno que se hallaba en una posición notoriamente privilegiada y que concentraba en sus manos un poder tal que era capaz de garantizarle a él y a su organización ante la gravedad de los delitos que cometían, impunidad total".
Lopez Rega "montó una organización delictiva" e "involucró en ella a funcionarios públicos de distintas áreas" además de recurrir al "desvío de fondos del Estado para solventar su logística y hasta sus requerimientos en materia de armas".
"Todas las pruebas reunidas aluden a que la Triple A se estructuró en el seno del Ministerio de Bienestar Social y que el grupo originario se concentró en la custodia del ex ministro López Rega", consideró a su turno Freiler en el fallo. l



Por Gonzalo Santamaría

