Los titulares de la CGT Héctor Daer y Carlos Acuña le reclamaron al secretario de Trabajo, Julio Cordero, que el gobierno eleve el piso a partir del cual se volverá a pagar el impuesto a las ganancias, que arroje precisión en la reglamentación de la reforma laboral contenida en la Ley Bases, y que retire la apelación ante la Corte Suprema de Justicia contra un reclamo de inconstitucionalidad del capítulo laboral del mega DNU 70/23.
Respecto del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias que se reinstaló para los trabajadores en relación de dependencia, Daer sostuvo que "el proyecto de ley se hizo en enero y hoy los valores son otros. La inflación de enero a esta parte generó que los $1.800.000 tenían un valor que hoy ya no tienen. Con lo que en enero se compraban diez kilos de pan hoy se compran cinco".
La central obrera ya recurrió a la Justicia para reclamar por la reversión del impuesto a las ganancias, porque sostiene que la modificación no cuenta con el aval del Senado, cuya mayoría votó en contra. Sobre la mesa está la posibilidad de que decenas de gremios presenten amparos de manera independiente. "Si el proyecto original de enero fue de $1.800.000 (para solteros) y 2.2 millones (para casados) hace 5 meses no puede seguir siendo lo mismo, porque en el medio hubo 60 por ciento de inflación", argumentó Daer. Los sindicalistas creen que el gobierno podría ajustar el mínimo no imponible por decreto.
Junto a una comitiva sindical, los cegetistas fueron recibidos este martes por Cordero y funcionarios del área, en un gesto del gobierno con miras a romper el hielo, evitar un nuevo paro contra la gestión de Javier Milei y abrir un diálogo tripartito del que también formarán parte los empresarios más poderosos del país, con quienes habrá otro encuentro la semana próxima.
En la reunión realizada en el piso 18 de la Secretaría de Trabajo participaron, además de Daer y Acuña, Abel Furlán (UOM), Gerardo Martínez (Uocra), Andrés Rodríguez (UPCN), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Jorge Sola (Seguros), entre otros. Pablo Moyano, el tercer cotitular de la CGT, estuvo ausente con aviso.
Cordero, quien estuvo acompañado por subsecretarios de Trabajo, calificó la cumbre como “cordial”. “Recibimos las principales preocupaciones planteadas por los dirigentes de la CGT y hemos propuesto la constitución de una mesa de diálogo social tripartito que incluya al sector empresario”, agregó.
En ese sentido, el funcionario recibirá la semana próxima a los popes del Grupo de los Seis (G6), integrado por la Unión Industrial Argentina (UIA), que preside Daniel Funes de Rioja, la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), la Asociación de Bancos Argentinos (Adeba), la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, la Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Sociedad Rural Argentina (SRA).
Para la semana siguiente se espera una mesa tripartita entre el gobierno, la CGT y los empresarios, en una especie de reunión preparatoria del Consejo de Mayo, el organismo ideado por Milei en el Pacto de Mayo que, por ahora, no parece concitar mayor interés en la central obrera.
Suba del piso de Ganancias
Por el contrario, los cegetistas abordaron a Cordero con un pliego de pedidos y uno de los principales fue la suba del mínimo no imponible de Ganancias, un impuesto que volvió a cobrar vigencia con la sanción del paquete fiscal, con un piso de $ 1.800.000 para solteros y $ 2.200.000 para casados con hijos.
“Si el proyecto original fue a fines de diciembre con estos mismos valores, transcurridos todos estos meses hasta que se promulga el paquete fiscal lo que habría que hacer es modificar la base de cálculo, porque en el medio tuvimos un 60%, 70% de inflación que no está contemplada en el paquete fiscal y hoy es un valor en términos reales muchísimo menor”, planteó Daer.
En una rueda de prensa, el titular del gremio de Sanidad ratificó que la CGT no llevará a la Justicia el planteo de la restitución de Ganancias, pero habilita a que los sindicatos que la integran realicen presentaciones individuales. Se basan en que, como el Senado rechazó la vuelta del impuesto, la Cámara de Diputados no podría haber insistido. “El no haber tenido tratamiento bicameral rompe con el criterio de formación de las leyes”, consideró Daer.
Por otra parte, la CGT espera que en la reunión con empresarios se aborde la reglamentación de la reforma laboral para finalmente cerrar el tema en la reunión tripartita. Ven con preocupación la “vaguedad” de algunos artículos de la ley Bases, como el 94, que establece que los bloqueos o tomas de establecimientos configuran una “grave injuria laboral” y pueden ser causal de despido.
Otro de los ítems que tildan de “ambiguo” es la posibilidad de un trabajador independiente de contratar hasta otros tres trabajadores independientes (“colaboradores”) sin que exista relación de dependencia.
También hubo un pedido especial en torno a la eliminación de multas por trabajo no registrado: la CGT solicitó que haya un “acuerdo con las provincias” para fiscalizar la situación del trabajo informal en todo el país. “Hay un montón de provincias que prácticamente no tienen inspectores. Inclusive en el propio ministerio nacional hay cinco inspectores, con eso no se puede verificar nada. Hay que fortalecer ese tema para que no sea un jubileo de tomar trabajadores en la informalidad”, dijo.