"Más allá de la justicia de los reclamos, la temperatura que Hugo Moyano le dio a esto fue sólo para confrontar con la presidenta. El sabe que ella no va a hablar con él. Están confrontando por política. No puede ser que hasta hace seis meses, el gobierno le había dado todo el poder. Jamás un gobierno peronista le dio tanto a un secretario de la CGT como se lo dio a Moyano. Era sorprendente para nosotros porque la CGT no cumplía su función específica sino que estaba en la política. Era un alianza que fracasó cuando Cristina pretendía seguir cuatro años y Moyano le estaba cortado la posibilidad, diciendo que el próximo presidente tenía que ser un dirigente obrero. Ahí empezaron las diferencias".


























