Policiales

Un barrabrava volvió tras las rejas por incumplir con pautas judiciales

Matías Pera, procesado por tenencia de arma, debía presentarse cada 15 días al juzgado. Pero nunca lo hizo y entonces ordenaron su captura.

Miércoles 08 de Abril de 2015

Matías Pera, reconocido barrabrava de Newell's Old Boys que cobró notoriedad en 2010 al disputarle el poder a Diego "Panadero" Ochoa, fue detenido mientras paseaba su perro por el parque Urquiza tras incumplir los requisitos de libertad morigerada en una causa por portación de arma de fuego de uso civil y amenazas coactivas calificadas. "No se presentó al Tribunal porque tenía miedo que lo mataran", esgrimió ayer su defensa durante una audiencia en la cual la Cámara Penal confirmó la detención

Las circunstancias que revisó la jueza Carina Lurati, con el impulso de la fiscal de Cámaras María Eugenia Iribarren y la defensa de Marcos Cella, tienen que ver con el incumplimiento de Pera respecto a una libertad con restricciones que gozaba tras ser acusado por un incidente que protagonizó en la puerta del boliche Yamper (Ovidio Lagos al 4500) el 22 de junio de 2013. Ese día, horas antes de que se destara una balacera en la que murió un policía que hacía adicionales en el local, Pera mantuvo un altercado con los patovicas que no lo dejaron entrar al boliche. Ante la negativa fue a su auto, buscó un arma de fuego y volvió para amenazarlos, lo que motivó su detención en la seccional 18ª.

Por ese hecho quedó imputado en una causa que instruyó el juez Luis María Caterina, quien tras indagarlo por portación de arma de fuego de uso civil y amenazas coactivas calificadas, le dio la libertad provisional con restricciones, previo pago de una fianza de 5.000 pesos y de imponerle el requisito de concurrir al juzgado cada 15 días.

Pero esa no es la única cuenta pendiente del ex barrabrava con la Justicia. El 4 de septiembre de 2010 y durante un partido, Pera fue uno de los que participó de la entangada, cuando literalmente bajaron a las trompadas del paravalanchas y casi desnudo ante el público a Diego Ochoa, su ex jefe y sucesor del asesinado Roberto "Pimpi" Caminos. Según denunció "Panadero", sus contrincantes le robaron mil pesos, un celular, un Nextel, documentos, tarjetas de crédito y de débito y tarjetas de usuario de armas de fuego.

Tras las rejas. Dos días después, Pera y Maximiliano "Quemadito" Rodríguez (asesinado en febrero de 2013 en Corrientes y Pellegrini) se presentaron en Tribunales y quedaron detenidos, aunque luego salieron en libertad.

Por ese hecho ambos fueron procesados por el juez Juan Carlos Vienna, quien les atribuyó robo agravado por producirse en un espectáculo deportivo. La Cámara Penal confirmó el fallo y la causa está a la espera de sentencia en el despacho del juez Julio Kesuani, quien declaró a Pera en rebeldía ya que nunca concurrió a las convocatorias del Tribunal.

Esa situación del ex barrabrava puso en alerta a los operadores del Tribunal, que ante la demora en la resolución de las causas pidieron informes acerca de su paradero.

Una nueva orden. A través de ese rastreo quedó en evidencia el incumplimiento de los requisitos de la libertad morigerada que le otorgó Caterina en la causa por la portación del arma y las amenazas en el boliche Yamper. "Jamas se presentó a firmar el libro en el juzgado, lo que debía hacer cada 15 día. Era la condición que le impuso el juez", dijo un vocero judicial.

Ante eso el juzgado libró una orden de detención contra Pera, que fue localizado el 27 de enero pasado en el parque Urquiza, mientras paseaba su perro. Como se le revocó la libertad provisional de la que gozaba, su defensor apeló esa decisión, que ayer revisó la Cámara Penal.

Al expresar sus agravios, la fiscal Iribarren impulso el sostenimiento de la medida de coerción. Y se remitió a la circunstancias en la cual se le secuestro el arma, motivo de la acusación. Recordó que cuando a Pera se le otorgó la libertad, la única condición que se le impuso era la de concurrir al juzgado cada 15 días, "pero nunca lo cumplió".

En tanto, Cella relativizó el hecho. Dijo que la resolución de Caterina es pobre porque "no hay pruebas que lo sindiquen al imputado con el secuestro del arma" y que no existe peligrosidad procesal. Además, argumentó que la actitud de su cliente se debió a que tenía "miedo a que lo mataran. Hace tres meses que está detenido y el delito que se le imputa tiene una pena mínima de 6 meses. Desde ese hecho hasta la fecha no cometió ningún delito", expuso.

La jueza Lurati escuchó a las partes y finalmente resolvió confirmar la resolución de Caterina de denegatoria de la libertad provisional, por lo que Pera seguirá detenido.

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