Un joven internado desde el domingo quedó ayer detenido por un doble crimen cometido el pasado 8 de enero en el barrio Yrigoyen. Al ingresar, luego de ser baleado en un tiroteo en Villa Gobernador Gálvez, el herido había dicho que se llamaba Nahuel Jesús D. y que tenía 23 años. Pero ayer los policías que lo tenían apuntado como sospechoso de homicidio recibieron un dato de que este prófugo estaba en una cama del Hospital de Emergencias Clemente Alvarez (Heca) y que a pesar de haber sufrido al menos 16 heridas de arma de fuego en la cabeza y otros lugares del cuerpo se encontraba estable.
Así cayó, en la habitación 24 del primer piso del Heca, Brian Joel D. El joven, que tiene 21 años y cumplía en libertad condicional una pena desde agosto pasado, admitió haber aportado datos falsos al ingresar al hospital.
Al tomar conocimiento de la situación, la fiscal de Homicidios Georgina Pairola ordenó que permanezca internado en calidad de detenido y sea examinado por un médico policial para establecer cuándo y dónde se llevará a cabo la audiencia imputativa por el doble homicidio que le atribuyen: el de Marcelo Alejandro Berlari y Antonella Albornoz, acribillados en una brutal balacera junto a otras cuatro personas que resultaron heridas.
La noche del miércoles 8 de enero pasado varios miembros de la familia Berlari tomaban fresco en la vereda de su casa de Alzugaray y Sadi Carnot. Un clima agradable había convocado a medio centenar de vecinos a pasar un rato en la calle, mientras los niños terminaban la jornada jugando.
De pronto la cuadra se convirtió en escenario de una masacre cuando, pasadas las 21.30, llegaron al lugar dos encapuchados en una moto. Los motociclistas frenaron frente a donde estaba la familia, en una especie de explanada de ingreso a un garaje, y comenzaron a disparar.
Marcelo, verdulero de 49 años, recibió varios balazos en el pecho y murió momentos después en el Hospital Provincial. Su nuera Antonela, de 22, fue alcanzada por un tiro en la nuca que la mató en el acto.
Un hermano de Berlari, de 43 años, terminó internado en el Heca con heridas de arma de fuego en el abdomen. Y otras dos mujeres de la familia resultaron baleadas en las piernas cuando intentaron proteger a varios de los niños que estaban en la escena.
Hipótesis
De los datos preliminares los investigadores fueron perfilando varias hipótesis sobre lo ocurrido, sin descartar ninguna línea. Una tenía que ver con el también reciente crimen de Jonatan Ezequiel Ancherama, un joven de 25 años ejecutado el 1º de enero en Sadi Carnot y pasaje 503, frente a la cancha del Club Atlético Millonario, para determinar si de ese crimen pudo haber nacido una venganza. Incluso un miembro de la familia Berlari, hijo de Marcelo y pareja de Antonela, fue detenido tres días después e imputado por ese homicidio.
Tampoco se descartaba que el brutal ataque tuviera como blanco a otro joven presente en el lugar, que no es miembro de la familia Berlari sino de los Cantero. Según publicara este diario días después, en el Organismo de Investigaciones (OI) tenían información de que en la escena estaba Dylan Cantero, un hermano menor del Pájaro y Guille. Según esta línea, el joven también resultó herido aunque levemente pero no se hizo atender en ningún centro de salud ni denunció lo ocurrido.
Días después de la brutal balacera Alejandro Berlari fue imputado por el crimen de Ancherama. El muchacho de 25 años fue acusado de haber actuado junto con su hermano Franco, aún prófugo, pero él se declaró inocente.
En esa audiencia se inscribió el homicidio como parte de una disputa entre familias, pero nada dio a entender que hubiera sospechas contra los Ancherama respecto de la balacera contra los Berlari.
En una cama
Lo cierto es que la división Homicidios de la ex PDI ya estaba buscando desde hace unos días a Brian Joel D. como sospechoso de la brutal balacera del 8 de enero. Pero al parecer este joven no sólo era buscado por la policía. La mañana del domingo alguien lo encontró a bordo de un Renault Logan en inmediaciones de Edison y San Juan, en Villa Gobernador Gálvez y le disparó a mansalva.
El hecho, más allá de la identidad falsa que terminaría brindando la víctima, todavía se presenta como confuso. Una versión policial lo ubicó a bordo del auto mientras fuentes judiciales indicaron que estaba junto a ese vehículo que luego se denunció como robado. Lo que sí quedó claro fue la brutalidad del tiroteo, habida cuenta de las 15 vainas servidas que se hallaron en la escena.
El muchacho fue trasladado al Heca donde quedó internado en grave estado y con pronóstico reservado, teniendo en cuenta que de las 16 heridas de arma de fuego que presentaba algunas las había sufrido en la cabeza. Sin embargo, según fuentes policiales, por estas horas se encuentra estable, tal como reza un parte médico.
En ese contexto ayer al mediodía el jefe de Homicidios, Diego Sánchez, fue a rastrear un dato curioso: el prófugo por el doble crimen de Berlari estaba internado con un nombre falso en el Heca. Con la descripción del sospechoso, los policías recorrieron distintos pisos del hospital hasta que en la zona A del ala oeste hallaron, en una cama de la habitación 24 del primer piso, a Brian. El joven admitió haber brindado datos falsos y la fiscal Pairola ordenó que siguiera internado con custodia policial.