El juez de la causa por el asesinato de Pimpi Camino dijo que no hay sospechosos, que no apareció el celular de la víctima ni el auto en el que fue llevado al hospital y que a 72 horas horas del crimen todas las hipótesis son probables.

El juez de la causa por el asesinato de Pimpi Camino dijo que no hay sospechosos, que no apareció el celular de la víctima ni el auto en el que fue llevado al hospital y que a 72 horas horas del crimen todas las hipótesis son probables.
El juez de Instrucción Nº 9, Javier Beltramone, habló sobre el estado de la causa abierta por el crimen del ex jefe de la barra brava rojinegra ocurrido el viernes pasado, en declaraciones a Radio Dos. "Todavía no tenemos ningún sospechoso, aunque no hemos tenido la oportunidad de conversar con familiares directos. El mismo día del hecho hablé con la esposa de Camino a raíz de declaraciones que había formulado en el hospital Carrasco, le ofrecí las garantías necesarias para que venga a mi despacho a declarar y me dijo que iba a hablar con sus abogados", sostuvo el juez.
Cuando fue consultado sobre el celular de la víctima y la importancia para esclarecer el hecho, dijo que "no sé si es vital pero es un elemento de prueba necesario e importante para ir reconstruyendo las últimas 7 u 8 horas previas al hecho, donde se establecen comunicaciones que pueden ser importantes, pero aún no tengo ni el número ni el aparato".
Y amplió sobre este tema: "No creo que figure en guía con un teléfomo a su nombre porque es una persona a la que no se le conocía con claridad su modo de vida, que viene de ser condenado y además tenía varios enemigos".
También se explayó respecto de otro elemento importante: "El auto tampoco apareció y no sabemos si el vehículo en el que lo llevaron al hospital es de él o de un amigo", señaló el magistrado.
"Todas las hipótesis son probables y son múltiples. Estaba con dos señoritas muy jóvenes, desde las 2 hasta las 5 de la mañana", dijo como dando a entender que el móvil hasta podría tener aristas pasionales. Y remató diciendo que no le parecía acertado "descartar alguna hipótesis a 72 horas del hecho".
Por último fue contundente: "A mí no me da miedo en absoluto esta causa y tampoco recibí ningún tipo de presiones".


