Ovación

No se puso colorado

Bauza metió mano en el equipo y en la práctica de ayer probó con Gil, por lo que saldría un delantero.

Jueves 21 de Febrero de 2019

Cuando en el entretiempo contra Tigre Edgardo Bauza decidió meter mano en el equipo fue porque entendió que las cosas no estaban saliendo de acuerdo a lo previsto. Y con el resultado puesto (0-2) de lo que se empezó a hablar, o a especular, es sobre la posibilidad de realizar alguna variante de cara a Lanús. Podía ser sólo de nombres o bien algo relacionado al esquema. Ayer el Patón ordenó el primer trabajo táctico de la semana y en ese rato de fútbol fue por ambos caminos. Porque realizó una variante nominal (no se sabe bien por quién) y también modificó el dibujo, que no es ni más ni menos que el utilizado frente a River, en el que se vio casualmente la mejor producción en ofensiva del equipo desde que el Patón llegó a Arroyito. Por eso, Leonardo Gil volvió a estar entre los once, pero no es seguro qué delantero saldrá, ya que el trabajo táctico fue de ataque contra defensa, sin el delantero titular. Lo cierto es que pinta la vuelta al 4-1-4-1 de hace dos fechas, también con el regreso de Alfonso Parot.

No había que detenerse en ningún análisis meticuloso para entender que Central debía cambiar algo. Los 90 minutos ante Tigre (especialmente los primeros 45) fueron motivo más que suficiente para comprender que ese no era el camino.

De todas formas no hubo confirmación del equipo, y posiblemente no la haya, ya que el Patón ayer no tuvo contacto con la prensa. No obstante, es un hecho que algunos cambios habrá.

Lo que hizo Bauza ayer fue retrotraerse a lo que fue el partido contra River. De allí el cambio de esquema. Posiblemente mucho tenga que ver en eso que el partido sea de visitante y, además, por las características de juego de Lanús.

Sin dudas la nota saliente es el ingreso de Gil en la mitad de la cancha. La intención sería la de apuntalar la marca y ordenar un poco el retroceso, además de lograr un mayor control del balón. Es que algo de eso sucedió frente al equipo del Muñeco Gallardo.

En esa ocasión Central logró imponer condiciones en los primeros 15 minutos del partido, sin dejar jugar a River. Es cierto, cuando el millonario se acomodó el partido no sólo se hizo más parejo, sino que le generó muchas situaciones al canalla. Pero el trámite fue cambiante, con chances en ambos arcos.

Durante toda su estadía en Central, Bauza se aferró al esquema que más le gusta: el 4-4-2. De esa forma obtuvo ni más ni menos que un título después de 23 años, el de Copa Argentina. Ahora, teniendo en cuenta lo que fue el equipo defensivamente frente a Tigre suena lógico que intente ordenarlo de mitad de cancha hacia atrás. Con un detalle en el medio: jugando de la manera que se supone lo va a hacer, a River le creó muchas situaciones de gol.

Lo que se avizora es nuevamente un mediocampo superpoblado, con tres jugadores (Rinaudo, Gil y Ortigoza) para blindar el círculo central, e intentando tener un equipo ordenado pero ancho, con capacidad de desequilibrio por las bandas. En ese sentido también aparecieron algunos indicios que no dejan de ser importantes. Teniendo en cuenta la actuación de Washington Camacho en el último partido muchos imaginaron que el uruguayo podía salir del equipo, pero ayer Bauza le entregó una muestra de confianza. Tanto él como Allione siguieron entre los once. De todas formas, se sabe, con este esquema tendrán la responsabilidad de siempre e incluso más, pese a que con Gil y Ortigoza por el centro el equipo puede aspirar a generar también por ese sector. El hecho de que no haya habido modificaciones en medio de la práctica despeja unas cuantas dudas sobre sus participaciones en el equipo titular.

En lo que hace al delantero se mantiene la incógnita. El trabajo no incluyó la presencia del único atacante que jugaría, por lo que Zampedri, Riaño y hasta Herrera pelearían por un lugar. El Toro no viene derecho con el arco, pese a que tuvo situaciones para convertir, por eso se pensó en el ingreso del Chaqueño. Eso es lo que deberá definir Bauza en la práctica de hoy (ver aparte).

Por lo demás, la vuelta de Parot no sorprende en absoluto. El chileno terminó el clásico a duras penas y descansó frente a River por una molestia inguinal. Teniendo en cuenta el rendimiento de Nahuel Molina en ese partido el cuero técnico optó por darle unos días más de descanso al ex Universidad Católica (aunque el futbolista quería jugar), pero ahora, ya repuesto de la lesión, recuperará su lugar en la lateral izquierdo.

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